Apenas un punto azul pálido en el universo

 

Entre la Tierra y el cielo. Todos los sueños y los miedos caben entre ambas dimensiones.

 

Por: Peter Singer

 

El filósofo alemán del siglo XVIII Immanuel Kant escribió: "Dos cosas llenan el corazón de un temor y una reverencia siempre renovados: el firmamento estrellado arriba y la ley moral en nuestro interior".
Este año, el 400 aniversario del primer uso de un telescopio por parte de Galileo, ha sido declarado el Año Internacional de la Astronomía, de modo que parece un buen momento para reflexionar sobre la primera fuente de "temor y reverencia" de Kant.
¿Qué nos dice la astronomía sobre "el firmamento estrellado arriba"? Al ampliar nuestro conocimiento de la vastedad del universo, la ciencia aumentó el temor y la reverencia que sentimos cuando miramos para arriba en una noche estrellada (es decir, suponiendo que nos hemos alejado lo suficiente de la contaminación ambiental y la excesiva iluminación callejera como para poder ver bien las estrellas). Pero, al mismo tiempo, nuestro mayor conocimiento seguramente nos obligue a reconocer que nuestro lugar en el universo no es particularmente importante.
En su ensayo Sueños y realidades, el filósofo Bertrand Russell escribió que toda nuestra galaxia Vía Láctea es un fragmento diminuto del universo y que, dentro de este fragmento, nuestro sistema solar es "una mota infinitesimal", y dentro de esta mota, "nuestro planeta es un punto microscópico".
Hoy, no necesitamos basarnos en ese tipo de descripciones sobre la importancia de nuestro planeta dentro de nuestra galaxia. El astrónomo Carl Sagan sugirió que la sonda espacial Voyager capturara una imagen de la Tierra cuando alcanzara los márgenes externos de nuestro sistema solar. Lo hizo, en 1990, y la Tierra aparece en una imagen granulada como un punto azul pálido. Si uno va a YouTube y busca "Carl Sagan - Pale Blue Dot" (punto azul pálido en inglés), puede verlo, y hasta escuchar al propio Sagan diciéndonos que debemos querer a nuestro mundo porque todo lo que los humanos alguna vez valoraron existe solamente en ese punto azul pálido.
Es una experiencia conmovedora, ¿pero qué debemos aprender de ella? Russell pensaba que era importante confrontar el hecho de nuestro lugar insignificante en el universo, porque no quería que viviéramos en la comodidad ilusoria de creer que el mundo había sido creado para nosotros y que estamos bajo el cuidado benevolente de un creador todopoderoso. Sueños y realidades concluye con estas palabras conmovedoras: "Ningún hombre está liberado del miedo si no se atreve a ver su lugar en el mundo tal cual es; ningún hombre puede alcanzar la grandeza de la que es capaz hasta que se permita ver su propia pequeñez".
Después de la Segunda Guerra, cuando el mundo se dividió en campos nuclearmente armados que se amenazaban con la destrucción mutua, Russell no era de la idea de que nuestra insignificancia, frente a la vastedad del universo, significaba que el fin de la vida en la Tierra no importaba. Por el contrario, hizo del desarme nuclear el principal foco de su actividad política por el resto de su vida.
Sagan adoptó una visión similar. Al Gore utilizó la imagen del "punto azul pálido" en el final de su película "Una verdad incómoda", donde sugería que si destruimos este planeta, no tenemos otra parte adonde ir.

 

Copyright Clarín y Project Syndicate, 2009.

Fuente: Diario «Clarín», Sección “Opinión” 08 de junio de 2009.

 

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