Dura advertencia de los EE.UU. sobre el tráfico de personas en la Argentina

 

Explotación sexual y trabajo forzoso son las asignaturas pendientes de nuestro país.

 

Por: Ana Barón

 

En el informe que presenta anualmente al Congreso sobre el tráfico de personas en el mundo, el Departamento de Estado acusa al gobierno argentino "de no cumplir totalmente con los mínimos estándares de la eliminación del trafico". Si bien reconoce que la Argentina hizo esfuerzos por cumplir, inmediatamente agrega que "el Gobierno no ha mostrado evidencias de progresos en condenar y sentenciar a los traficantes y en asegurar la asistencia adecuada a las víctimas a lo largo del país". El informe explica que es por eso que nuestro país se mantiene "bajo vigilancia" en la penúltima categoría de la clasificación mundial que Estados Unidos hace de acuerdo a la manera en que los países luchan contra el tráfico de personas (ver Las categorías...).

Según el informe, la Argentina es "un país fuente, de tránsito y destino para hombres, mujeres y niños que son traficados para la explotación comercial sexual y el trabajo forzoso". Los diplomáticos estadounidenses hacen un cuadro de situación sombrío. Señalan que muchas víctimas son traficadas dentro del país, de zonas rurales a zonas urbanas, para prostitución forzosa. "Algunas mujeres y niños son traficados hacia países vecinos, México y Europa. Mujeres extranjeras y chicos -principalmente de Paraguay, Brasil, Perú y República Dominicana- son traficados hacia la Argentina con el mismo propósito", agrega.

El informe también denuncia un número significativo de bolivianos, paraguayos y peruanos traficados hacia la Argentina para hacer trabajos forzosos en fábricas y en la agricultura. Además, habla de turismo sexual con niños, particularmente en la Triple Frontera y en Buenos Aires, y de la Argentina como país de tránsito para mujeres y niñas extranjeras que son traficadas para su explotación sexual a Chile, Brasil, México y Europa.

La diplomacia estadounidense reconoce que el Gobierno aprobó legislación para prohibir y castigar toda forma de tráfico humano. También que aumentó los esfuerzos para arrestar a los sospechosos y para rescatar y proteger a las víctimas en refugios. Pero para el Departamento de Estado parecen haber sido sólo gestos formales ya que concluyen que no se pudo mostrar "evidencia de progresos".

"No hubo ninguna condena o sentencia por tráfico de personas registradas en 2008", agrega el informe, que señala la complicidad que se observa entre algunos elementos de las fuerzas de seguridad, que no sólo permiten el tráfico de personas a cambio de coimas sino que, además, en algunos casos poseen sus propios burdeles. "Casi todas estas acusaciones han sido dirigidas contra los agentes provinciales o locales, aunque hubo acusaciones relacionadas con las fuerzas federales el año pasado", indica el informe.

De hecho, en el capítulo titulado "Recomendaciones para la Argentina", el Departamento de Estado menciona la necesidad de "aumentar los esfuerzos para investigar, perseguir, condenar y castigar a los traficantes, incluyendo a funcionarios públicos corruptos que pueden estar involucrados o facilitando el tráfico".

 

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