Abren un megacentro de nanotecnología

En Portugal

El proyecto, desarrollado en Portugal, reunirá a científicos de todo el mundo

Fabiola Czubaj

Enviada especial

BRAGA, Portugal.? El mundo de lo infinitamente pequeño, en el que se diseñan estructuras en escala molecular, invisibles para el ojo humano pero que proporcionan dispositivos cada vez más eficientes, tiene desde ayer el primer centro mundial para el desarrollo de aplicaciones útiles para la salud, el medio ambiente, el control de alimentos y la electrónica.

Se trata del Laboratorio Internacional Ibérico de Nanotecnología, que hace cinco años los gobiernos de Portugal y España acordaron instalar en esta pujante ciudad portuguesa.

La oportunidad sirvió también para lanzar una convocatoria laboral sin fronteras: el laboratorio empleará a los 200 científicos e ingenieros "más talentosos" del mundo para dirigir los laboratorios que a partir de fin de año funcionarán en estos 42.000 metros cuadrados rodeados de parques.

"Si vivimos en una sociedad global, donde las tecnologías de la información propician que el saber y el conocimiento rebasen las fronteras, nosotros no podemos ponérselas a aquellos que los producen", expresó el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero. "Estamos obligados a darles todas las facilidades que estén en nuestra mano para que desplieguen conjuntamente su capacidad", agregó.

A eso, justamente, invitan las instalaciones del Laboratorio Internacional Ibérico de Nanotecnología (INL, según sus siglas en inglés) con paredes blancas combinadas con estructuras de vidrio para aprovechar mejor la luz natural; filtros y unidades especiales de tratamiento que proporcionan al aire que allí se respira un alto grado de pureza. El intercambio de información con otros centros de investigación y universidades del mundo está asegurado por unos 5000 metros de cableado de fibra óptica.

Su inauguración estuvo acorde con la disciplina que albergará: las autoridades de ambos países descubrieron una placa sobre una piedra de más de 500 millones de años de antigüedad con firmas que no ocupan más de dos centímetros.

"Es el primer centro de investigación creado bajo el derecho internacional en el área de la nanotecnología. Ese estatus legal asegura que el INL sea una organización de convivencia multicultural de científicos de alto nivel. La nanotecnología cambiará la forma en que nos relacionamos con nuestro planeta y tendrá un enorme impacto en la ciencia, la economía y la sociedad", dijo el doctor José Rivas, director general del INL

Los investigadores que se postulen a través del sitio del INL ( www.inl.int ) y resulten seleccionados se ocuparán de dirigir los equipos de trabajo en cuatro áreas principales y también aportarán sus ideas sobre líneas de investigación por seguir. Por ahora, las autoridades del laboratorio pusieron como objetivo para los próximos cinco años lograr innovaciones que van desde el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de enfermedades y los trastornos genéticos hasta el control familiar de la calidad de los alimentos, mediante, por ejemplo, el uso de pequeñísimas partículas que permiten alertar en el envoltorio si el contenido es o no apto para su consumo.

Una gran oportunidad

"Hay aquí, en el INL, una gran oportunidad para que los investigadores de América del Sur participen. La Argentina y Brasil tienen programas de cooperación muy importantes en nanotecnología; de hecho, estuvimos conversando sobre este proyecto. El talento en ambos países es enorme", comentó el profesor Luis Magalhães, presidente del Consejo de Administración del INL.

Junto con tres de los siete expertos mundiales que integran el Consejo Asesor Internacional, que incluye al premio Nobel en Física 1996 Heinrich Rohrer, dialogaron con La Nacion sobre la futura incorporación de otros países como socios miembros del INL y el perfil de los candidatos por seleccionar.

"Tienen que poder caminar sobre el agua", bromeó el doctor Arístides Requicha, director del Laboratorio de Robótica Molecular de la Universidad de California del Sur.

En los primeros años se concentrarán en las cuatro áreas prioritarias establecidas en la creación del centro: nanomedicina, monitoreo del medio ambiente, control de la calidad de los alimentos y nanoelectrónica. El objetivo es no replicar lo que ya se está investigando, sino competir en esas áreas. "Por eso exigimos talentos de máxima calidad que estén interesados en ofrecer algo totalmente nuevo en esas áreas, pero que provengan de distintas disciplinas, como física, biología, química, ciencias de los materiales, etcétera", agregó Magalhas.

Otra oportunidad de trabajar con el INL serán los acuerdos con los centros universitarios especializados en nanotecnología. En este caso, una primera parte de la investigación se realizará en el laboratorio del origen y la segunda parte, aquí. El primer acuerdo se realizó con el Instituto de Tecnología de Massachusetts (EE.UU.) y se está conversando con el Instituto Max Planck (Alemania), donde ya se están entrenando técnicos que trabajarán en el INL.

"En los últimos diez años, descubrimos nuevos fenómenos, pero sólo ahora estamos comenzando a hacer productos revolucionarios. Por ejemplo, reemplazamos con nanotubos la antigua radio de gran tamaño, usamos sensores diminutos para estudiar el interior del cuerpo y, como estamos empezando a lograr en los Estados Unidos, creamos tejidos artificiales en nanoescala para el cuerpo humano. En todas las áreas estamos buscando productos revolucionarios, como lo fue la nanorradio", explicó el doctor Mihail Roco, presidente del Subcomité de Nanociencias, Ingeniería y Tecnología del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de los Estados Unidos.

Pero para el doctor Thomas Jovin, director del Departamento de Biología Molecular del Instituto Max Planck de Química Biofísica, en los últimos años sí existieron productos revolucionarios en otras áreas, además de la electrónica.

"Las nanopartículas revolucionaron la biomedicina mediante nuevos procedimientos diagnósticos y en neurocirugía", comentó Jovin, que vive en Alemania, pero nació en Buenos Aires y visita seguido nuestro país.

"El progreso y el bienestar dependen más que nunca de más innovación y educación. Sólo así los países podrán crear y mantener el empleo en forma sostenida", afirmó el rey Juan Carlos de España, que abrió y cerró su discurso en portugués.

En total, el INL empleará a 400 científicos en los próximos años para los laboratorios de nanofabricación de 1200 metros cuadrados, de alta precisión.

"Aplicar las tecnologías más avanzadas a la solución de tantos problemas como la humanidad tiene en muchos campos es también un asunto de nuestro tiempo que tenemos que afrontar. En la época de los antiguos navegantes, Portugal y España nos destacamos en el campo de los descubrimientos geográficos. Con este centro, manifestamos ahora la voluntad de contribuir a dibujar el nuevo atlas del futuro", concluyó Rodríguez Zapatero.

Fuente: Diario «La Nación», Sección “Ciencia/Salud”, 20 de julio de 2009.

             

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