Logran que un corazón dañado genere tejidos sanos y se cure

La clave es una sustancia natural. Abre una esperanza contra los males coronarios.

 

Por: THE WASHINGTON POST. ESPECIAL

 

Cuando las células del tejido de la piel se lesionan, por lo general son capaces de regenerarse y curar por ende la zona dañada. Ahora, un nuevo estudio indica que las células del tejido del corazón contarían con propiedades regenerativas similares cuando se estimula esta acción a través de un factor de crecimiento celular llamado neuregulina1 (NRG1). Este descubrimiento, de resultar seguro y eficaz en seres humanos, podría conducir a nuevas opciones de tratamiento para las enfermedades y daños coronarios.

Este estudio, publicado en la edición del 24 de julio del bisemanario "Cell", muestra que el NRG1 induce a la división y regeneración de las células sanas del tejido del corazón cuando se lo introduce en el flujo sanguíneo de ratas que sufrieron infartos. Siempre según este estudio, esto hizo posible un mejor funcionamiento del corazón luego del infarto en los roedores.

"El NRG1 está presente en el sistema nervioso, corazón y tejido mamario de los seres humanos" precisó el Dr. Bernhard Kuhn, cardiólogo de niños en el Children's Hospital de Boston e investigador de este estudio. "Su receptor controla el desarrollo del corazón antes del nacimiento" agregó Kuhn.

A pesar de la presencia del NRG1 en el corazón, siempre se creyó que las células del tejido del corazón, o cardiomiocitos, no podían regenerarse después de verse dañadas, pero las nuevas investigaciones sugieren que los cardiomiocitos son capaces de regenerarse con mucha lentitud y que el NRG1 puede acelerar ese proceso.

"El corazón crece desde afuera hacia adentro. Es un músculo hueco que funciona al igual que una bomba" explicó Kuhn. "La neuregulina está presente nada más que su interior".

Kuhn sugirió que una de las explicaciones posibles de por qué el corazón no puede repararse a sí mismo de forma natural, como ocurre con la piel, es porque el NRG1 tendría que estar fuera del corazón, cerca de la lesión, para poder activar la reparación. Además, el corazón está compuesto mayormente de células diferenciadas, que tienen una función sumamente especializada, y no parece contar asimismo con células madre que contribuyan a la regeneración de forma significativa, según explicó Kuhn.

Kuhn aclaró que primero deben realizarse pruebas de seguridad y eficacia en cerdos antes de que el uso de neuregulina pueda experimentarse en pruebas clínicas en humanos.

Traducción: Silvia S. Simonetti

 

Fuente: Diario «Clarín», Sección “Sociedad”, 04 de agosto de 2009.

             

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