Logran con células madre evitar el uso de insulina en diabéticos

 

El auspicioso estudio se realizó en un grupo de pacientes con la variante más grave de la enfermedad.

 

Un grupo de 23 pacientes con diabetes tipo 1 pudo vivir sin insulina durante más de dos años gracias a un trasplante de células madre. Así lo reveló una investigación conjunta de la Universidad de San Pablo (Brasil) y la Escuela de Medicina de la Universidad Northwestern de Chicago (Estados Unidos), publicado en el Journal of the American Medical Association.

En el estudio participaron pacientes de entre 13 y 31 años, recién diagnosticados con diabetes tipo 1, que por lo general requiere de una inyección diaria de insulina. El procedimiento, llamado HSCT, consiste en inyectar células madre obtenidas de células de médula espinal.

En un estudio anterior, 15 pacientes diabéticos que habían recibido un trasplante de células madre habían podido vivir sin insulina durante 19 meses. Pero esa investigación fue cuestionada por especialistas, quienes consideraron que esa independencia de la insulina se debía a las dietas y a los ejercicios que realizaban los pacientes cuando estaban bajo observación.

De los 23 pacientes, 20 no necesitaron insulina durante un promedio de 31 meses. Uno de los voluntarios pudo prescindir de la hormona durante cuatro años; otros tres, durante tres años; otros tres, durante dos años; y cuatro pacientes más, durante un año. Sólo ocho de los participantes tuvieron que recurrir una vez más a la insulina, pero en muy pequeñas dosis.

Pero no todos los resultados fueron absolutamente positivos: los investigadores admitieron que dos pacientes desarrollaron neumonía, tres sufrieron una disfunción endocrina, y nueve experimentaron una deficiencia espermática.

Para ver si la mejoría era duradera, se midió los niveles de péptidos C en sangre, que indican lo bien que produce insulina el cuerpo. Los péptidos C son un indicador bioquímico para medir la producción de insulina por parte de las células beta del páncreas: cada vez que una célula beta produce una molécula de insulina, a la vez produce en forma equivalente una molécula de péptido C.

En los pacientes del estudio, los niveles de péptidos C aumentaban hasta 24 meses después del trasplante de células madre y se mantenían hasta al menos 36 meses. Aun el grupo que debió retomar la insulina experimentó un aumento significativo en sus niveles de péptidos C, que duró al menos dos años.

De todos modos, el doctor Richard Hurt, quien condujo las pruebas clínicas, reconoció que "se requieren pruebas aleatorias controladas y más estudios biológicos para confirmar el papel de este tratamiento en el cambio de la historia".

Fuente: Diario «Clarín», Sección “Sociedad”, 20 de abril de 2009.

 

             

                               adnlinea.gif (9163 bytes)