Acuerdan cómo detectar y tratar un cáncer de mama muy frecuente

Diez sociedades científicas elaboraron el primer consenso nacional para el carcinoma ductal in situ

Fabiola Czubaj
LA NACION

En los últimos años, los especialistas en la detección del cáncer mamario advirtieron el aumento de un cáncer no invasivo que crece en los conductos mamarios. En la Argentina, el carcinoma ductal in situ (CDIS) afecta al 40% de las mujeres con cáncer de mama.

Por eso, y a pedido de la Sociedad Argentina de Mastología (SAM), la Academia Nacional de Medicina (ANM) convocó a 10 sociedades científicas a elaborar las primeras recomendaciones científicas para diagnosticar y tratar ese cáncer muy frecuente.

"La mujer debe saber que si se hace los estudios de control a partir de los 40 años, o antes si tiene antecedentes familiares, y se le detecta este tipo de tumor localizado -aseguró el doctor Jorge Gori, presidente de la SAM- la tasa de curación es hoy del 98%, lo que es una gran noticia."

Reunidos en un salón del primer piso de la Academia, representantes de las entidades redactoras del consenso coordinado por el doctor Gonzalo Rubio dialogaron con LA NACION antes de su presentación oficial, que será hoy, a las 19.30. El CDIS, define el documento, es "la proliferación de células epiteliales neoplásicas confinadas a los conductos y los lobulillos mamarios".

La ecografía y la resonancia nuclear magnética son muy útiles para detectar esa lesión, y también es efectiva la mamografía. Sin embargo, sólo el 25% de las mujeres de entre 40 y 65 años accedería en el país a un estudio mamográfico periódico y de calidad.

"En más del 90% de los casos, el CDIS aparece en la mamografía como pequeños puntitos blancos (microcalcificaciones) que nos hacen sospechar", dijo el doctor Román Rostagno, especialista en imágenes mamarias y miembro de la Sociedad Argentina de Radiología y de la ANM. Para el diagnóstico, agregó, se extrae mediante una punción una muestra que se envía a los patólogos, quienes la analizarán para confirmar o rechazar la presunción.

Según el tamaño de la lesión, su ubicación, su relación con respecto a la mama y la extensión de las microcalcificaciones, se considerará si lo mejor es conservar o no la mama. El tratamiento contempla también, por ejemplo, el uso de radioterapia cuando se opta por la cirugía para conservar la mama.

Las guías explican que la reconstrucción mamaria puede realizarse inmediatamente después de la mastectomía. "No existe objeción a efectuar la mastectomía cuando sea decisión de la paciente. No obstante -advierte el texto-, debe asegurársele la información adecuada, de manera que comprenda que se trata de una enfermedad de muy buen pronóstico y con una mortalidad extremadamente baja."

Ocurre que la información es, para los expertos consultados, una deuda pendiente de salud pública. "La paciente se controla si está informada", opinó Gori. Según la doctora Angélica Pollina, presidenta de la Asociación de Patólogos de Buenos Aires y Gran Buenos Aires, "las mujeres todavía llegan a la consulta con los tumores palpables, así que por más que en el hospital haya un mamógrafo o buenos ginecólogos, el problema sigue siendo la información. Eso reduce el porcentaje de casos curables".

De hecho, la patóloga Alejandra Maciel, del hospital Rivadavia y miembro de la SAM, comentó: "En los hospitales públicos vemos más carcinoma ductal invasor [CDIS que salió del conducto y los lóbulos], mientras que en los centros privados vemos un aumento del carcinoma in situ, que en la mayoría de los centros especializados puede llegar al 25 o 30% de los casos, una cifra más que interesante".

Para Eduardo Abalo, jefe del Servicio de Mastología del Cemic y secretario general de la SAM, la diferencia entre público y privado se debe a una mayor detección. "Es difícil saber si el aumento es del cáncer en sí; lo real es que vemos cada vez más casos", dijo.

Y el doctor Alberto Torres, vicepresidente de la Asociación Argentina de Ginecología Oncológica, destacó: "No todo el país tiene posibilidades de responder de la misma forma, y el consenso lo contempla". Pero como lo planteó la doctora Isabel Frahm, del Sanatorio Mater Dei y miembro de la Sociedad Argentina de Patología, "las argentinas tienen el hábito de ir al ginecólogo, pero a muchas no les revisan las mamas. Por eso es importante que lo pidan".

Fuente: Diario «La Nación», Sección “Ciencia/Salud”, 22 de abril de 2009.

 

             

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