Implantan el corazón artificial más pequeño del mundo

 

Una mujer de 50 años fue la receptora del corazón artificial más pequeño del mundo. La mujer sufría de insuficiencia cardíaca y ahora compensa el mal funcionamiento de su propio corazón con el implante que pesa sólo 92 gramos.

La operación con este corazón injertado (estrictamente es un dispositivo de asistencia cardíaca) se realizó en Alemania. Por el momento, el estado de salud de la paciente es estable. "La señora ha soportado bien la operación de tres horas y media y está bien", indicó en un comunicado el director de la clínica de cirugía cardíaca de la Universidad de Heidelberg, Matthias Karck. El implante del corazón artificial se llevó a cabo a finales de julio, pero recién el lunes se dio a conocer.

El dispositivo está hecho con plástico y titanio y permite regular el flujo sanguíneo del ventrículo izquierdo del corazón. "Este nuevo modelo ofrece grandes ventajas: con su peso de 92 gramos es el aparato más pequeño del mundo que permite reemplazar totalmente el ventrículo izquierdo y funciona de manera particularmente silenciosa y eficaz", según el profesor Karck.

Los médicos pueden vigilar electrónicamente el aparato las 24 horas del día. "Esta bomba puede, en principio, ser utilizada igualmente como solución temporal a la espera de un transplante cardíaco", agregó el doctor jefe de la clínica alemana, Arjang Ruhparwar.

Los dispositivos como el que acaban de implantar en Alemania forman parte de una larga lucha de los investigadores médicos y los cirujanos por encontrar soluciones para estos pacientes. Por un lado, aún está en desarrollo el corazón total. El cirujano francés Alain Carpentier trabaja con su equipo en un prototipo y espera tener uno listo para trasplante, en ensayo clínico, en 2011.

Por otro, se hacen cada vez más diseños de dispositivos de asistencia parcial que pueden servir como puente hasta que llega la donación de un corazón de otra persona o hasta que el propio corazón se recupere de sus dolencias.

El primer aparato de asistencia ventricular fue creado por el argentino Domingo Liotta, en el Colegio de Medicina Baylor en Houston en 1962. Recién en 1994, la autoridad sanitaria de los Estados Unidos aprobó el uso de uno de estos dispositivos.

Fuente: Diario «Clarín», Sección “Sociedad”, 19 de agosto de 2009.

 

                               adnlinea.gif (9163 bytes)