Ovodonación, el debate ético

Por Susana Sommer (*)

Especial para lanacion.com

La posibilidad de la extracción de óvulos y producción de embriones y su posterior congelación favorece la aparición de la donación, venta e intercambio de óvulos y embriones y a su vez genera nuevos dilemas éticos.

Ante todo hay que señalar que la donación de gametas no es comparable en hombres y mujeres, en el caso de los varones no involucra riesgos, mientras que las mujeres se someten a tratamientos hormonales a los efectos de producir más de un óvulo en un solo ciclo. La técnica es la misma que la de las pacientes en tratamientos de fertilidad.

Cada vez son más las mujeres que desean tener hijos y que por razones fisiológicas requieren el concurso de mujeres donantes

Los motivos de las donantes van desde el altruismo, por haber tenido una experiencia de infertilidad, por amistad o por razones económicas. En nuestro país la suma asignada a este servicio no es demasiado alta mientras que en USA, avisos en universidades buscan estudiantes que cubren los gastos de su educación con esos fondos.

Estas prácticas requieren los mismos recaudos éticos que cualquier proyecto de investigación en seres humanos. Las donantes son tan pacientes como las receptoras y deben ser informadas de los riesgos y eventuales consecuencias a los efectos de dar un consentimiento informado. Es imprescindible asegurar que no haya coerción económica y/o emocional, así como informar los riesgos eventuales sobre la salud a largo plazo

Por último, cabe preguntarse acerca de la anonimia de esta práctica, ¿son los descendientes informados? ¿Se preguntarán las donantes acerca del destino de los óvulos donados?

(*) Bióloga. Profesora de Etica en la ciencia en la Maestría de Biología Molecular Médica y de "Bioética en la ciencia: una introducción", Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, UBA, de Biotecnología y percepción pública en la carrera de Especialización en Biotecnología, FCEN-INTI y profesora visitante en la Universidad ORT, Montevideo, Uruguay.

Integrante de COMEST (Comisión mundial de ética de los conocimientos científicos y de las tecnologías) de UNESCO.

Fuente: Diario «La Nación», Sección “Información General”, 20 de septiembre de 2010.

 

 

                                                adnlinea.gif (9163 bytes)