Separaron a dos siamesas que nacieron unidas por la cabeza

La sobrevida en estos casos es muy rara. Pero las bebas evolucionan bien.

Era una misión muy difícil, casi imposible, con escasos antecedentes de sobrevida. Pero el equipo británico de médicos logró desunir con éxito a las siamesas sudanesas Rital y Ritag Gaboura, de 11 meses. Así lo informó ayer el hospital infantil Great Ormond Street, de Londres, donde las nenas fueron intervenidas. Las niñas, que estaban unidas por la parte superior de la cabeza, fueron separadas el 15 de agosto tras cuatro operaciones y evolucionan en forma favorable, de acuerdo al último parte médico.

La muy poco frecuente condición que sufrían las hermanitas resulta de muy complicada resolución. Que la sangre fluya entre ambas cabezas –como ocurría en este caso– torna sumamente dificultosa la desunión de los cuerpos. Pero afortunadamente, según señaló la agencia de noticias Ansa, los médicos indicaron que Rital y Ritag no sufrieron complicaciones neurológicas.

Habían nacido por cesárea el 22 de septiembre de 2010 en Jartum, capital de Sudán, y en abril fueron trasladadas en un avión a Londres gracias a la labor de la organización con fines benéficos Facing the World, dedicada a ayudar a chicos con severas desfiguraciones.

Según relata esa ONG, los casos de siameses unidos por la cabeza son extremadamente raros, y la tasa de supervivencia más allá de la infancia de ellos es bajísima (uno en diez millones).

Las niñas fueron separadas en un complejo proceso de cuatro etapas: dos operaciones en mayo, la inserción de expandidores de tejido en julio y la separación definitiva el 15 de agosto en el hospital Great Ormond Street de Londres.

A los pocos días –cuenta Facing the World en su sitio web– las gemelas estaban de regreso en la sala general interactuando y jugando como antes. Y la organización benéfica espera que muy pronto sus padres puedan cumplir su sueño de llevarse a casa a sus dos hijas sanas, por separado.

Este tipo de separaciones implican un muy alto riesgo, especialmente si –como ocurría con las hermanitas sudanesas– hay mucho intercambio sanguíneo entre los cerebros de ambas. “ La incidencia de supervivencia de gemelos con esta característica es muy extraña ”, dijo David Dunaway, cirujano en jefe del hospital Great Ormond Street, en un comunicado. “La tarea presentó innumerables retos y estábamos muy conscientes de nuestras responsabilidades con la familia y las dos niñas”, señalaron los médicos.

“Nos sentimos muy afortunados de poder tener hoy con vida a nuestras hijas gracias a la labor de los profesionales británicos y del grupo Facing the World”, dijo la familia en otro comunicado, difundido por Ansa.

Fuente: Diario “Clarín”, sección Sociedad. 19 de septiembre de 2011.

 

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