Tiene 17 años, está grave y se niega a recibir una transfusión por religión

POR VICTORIA DE MASI

Eugenia tiene el apoyo de su mamá. Pero el padre quiere que hagan la intervención y hoy recurrirá a la Justicia.

06/08/13

Afectada por una anemia grave, Eugenia Suárez (17) está internada desde el miércoles en el Hospital de Clínicas. Según el papá y las tías de la adolescente, su estado es crítico y para poder salir de ese cuadro necesita con urgencia una transfusión de sangre.

Pero ella, que es es Testigo de Jehová, se niega con el apoyo de su mamá. Hoy su papá recurrirá a la Justicia. “Mi hermana está abandonando a su hija. La está dejando morir”, dijo a Clarín Fabiana, una de las tías.

Eugenia es la mayor de tres hermanos. Asiste a una escuela pública de Ezpeleta, en Quilmes, donde vive con sus padres Roxana y Ramiro. Ella trabaja como empleada doméstica y él, como obrero. Hace diez años Roxana se sintió atraída por los Testigos de Jehová –surgidos a fines del siglo XIX en los Estados Unidos– y decidió convertirse. Ramiro no quiso acompañarla en el cambio. Tampoco pudo frenar el ingreso de los cuatro chicos.

Las convicciones religiosas de Eugenia, apoyadas por su mamá, son las que no permiten que en el Clínicas le hagan una transfusión de sangre. A partir de una lectura literal de la Biblia –“que os abstengáis (...) de sangre” (hechos 15:28-29)– rechazan estás prácticas. Consideran que recibirlas puede provocar una condena eterna. Y sostienen que la medicina está demostrando que el no recurrir a las transfusiones en ciertas intervenciones “no supone un riesgo sustancialmente mayor”.

Para el padre de Eugenia, la rapidez con la que intervenga la Justicia será clave. La chica cumplirá 18 años este jueves. Siendo menor, él puede recurrir a la ley de minoridad, que detemina que un chico tiene la facultad de tomar decisiones sobre su salud siempre que no haya un peligro para su vida. Si logra comprobar que la vida de Eugenia está en peligro, podría pedir a la Justicia que ordene la transfusión a través de una medida cautelar. En cambio, a partir del jueves, ella tendrá la posibilidad de decidir sobre su condición física ya que se privilegia la autonomía de la voluntad del paciente.

“Mi sobrina sufre de hemorragias uterinas crónicas, jamás tratadas.

Está tirada en una cama, pesa 43 kilos y mide 1,65 metros. No sé en qué está pensando la madre”, dice Fabiana. Roxana firmó un documento en el que aclara que por cuestiones religiosas su hija no puede recibir el tratamiento. “Nosotros nos ofrecimos para ser donantes, le explicamos que es sólo una vez, que la sangre que recibiría es de su propia familia, pero ella no entiende. Se la vamos a pelear.

Mañana (por hoy) vamos a denunciarla ”, aseguró la tía de Eugenia. Por lo pronto, no hubo parte médico del Clínicas que explique que la adolescente necesita con urgencia una transfusión. La joven está internada en el área de Pediatría, en el segundo piso del hospital.

Las creencias de los Testigos de Jehová se encuentran en la Biblia, pero con diferencias respecto de otras comunidades cristianas: creen que Jesús es el Hijo de Dios, pero no el Dios Todopoderoso; no creen en la inmortalidad del alma, ni en el infierno, pero sí en la resurrección de las personas. Tampoco adoran la cruz ni reverencian los símbolos patrios. Y se resisten al servicio militar porque rechazan el uso de armas.

Fuente: Diario Clarín, sección Sociedad, 6 de agosto de 2013.

 

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