Por primera vez operaron de un tumor a un bebé antes de que nazca

POR GISELE SOUSA DIAS

La intervención fue en 2010 pero se informó ayer. La nena hoy tiene 2

23/06/12

Era mayo de 2010 y Tammy González, embarazada de cuatro meses, fue a hacerse una ecografía de rutina a una clínica en Miami, Estados Unidos. Estaba sola y lo que vio en la pantalla transformó a ese embarazo normal en una lucha contrarreloj por salvar la vida de su hija: de la boca del feto salía un tumor del tamaño de una pelota de tenis. Aunque la posibilidad de que sobreviviera era mínima, Tammy se negó a abortar y dos reconocidos cirujanos fetales se arriesgaron a practicarle una intervención sin precedentes. Ingresaron al útero y, con láser, le extirparon el tumor al feto. Hoy Leyna está por cumplir dos años. Y lo único que conserva de aquella intervención es una cicatriz chiquita dentro de la boca.

La masa de cuatro centímetros de diámetro que crecía sin control pegada al paladar del feto era un teratoma nesofaríngeo: un tumor de gran tamaño que aparece en uno de cada 100 mil bebés a causa de una célula que se multiplica sin pausa. El pronóstico terminó de nublar el panorama: las opciones eran finalizar el embarazo o esperar el nacimiento para operarla. Pero el tumor crecía demasiado rápido y los cirujanos calcularon que para el momento del parto podía llegar a pesar un kilo y terminar en una hemorragia mortal. Además, si lograba sobrevivir, iba a necesitar varias cirugías y una traqueotomía de emergencia que le permitiera respirar.

“Tiene que haber una forma de salvarla, pensé. Empezamos a investigar. Hasta que le pregunté a mi ginecólogo si alguien podía operarla mientras estuviera adentro mío” contó ayer la mujer en el Jackson Memorial Hospital, en Florida. La pregunta la llevó a sentarse desesperada frente al cirujano Rubén Quintero –pionero en medicina fetal de la Universidad de Miami– y su esposa, la cirujana fetal Eftichia Kontopoulos. Y aunque nunca antes habían quitado un tumor de un bebé antes de nacer, le dijeron que estaban dispuestos a intentarlo.

Le hicieron una pequeña incisión en el abdomen y colocaron un endoscopio fetal guiado por un ultrasonido. Con una punta de láser seccionaron el tumor y cerraron la herida. La madre, a la que sólo le dieron anestesia local, seguía el procedimiento a través de la pantalla. “Cuando cortaron todo ese tumor y lo vi flotar e irse, fue como si me hubieran liberado de un enorme peso. Y en ese momento pude ver la cara de la beba. Fueron las semanas más difíciles de nuestras vidas. Mi hija pudo haber muerto”, dijo Tammy ayer en conferencia de prensa. “Esta habilidad nos permitirá tratar defectos de nacimiento en el útero y llevar esperanza a las madres”, explicó el cirujano. La nena, de 20 meses, jugaba en la conferencia de prensa, entre los micrófonos.

Leyna nació cinco meses después de la intervención y pesó 3,290 kilos. El procedimiento que le salvó la vida se conoció recién ayer tras su publicación en el American Journal of Obstetrcis and Gynecology, una prestigiosa publicación científica. “Todos los casos tratados antes del nacimiento estaban asociados con la muerte o las cirugías de emergencia al nacer. Reportamos el tratamiento exitoso vía fetoscopía con el nacimiento de una niña saludable y a término”, detallaron en la revista.

“Es una gran noticia porque la técnica se está utilizando de manera experimental y nunca antes se había usado para extraer un tumor de la boca”, explicó a Clarín Pablo Marantz, jefe de cardiología infantil y fetal del Hospital Italiano, donde ya se hicieron 7 intervenciones cardíacas dentro del útero. “Los avances médicos y el desarrollo de los equipos de ultrasonido nos están permitiendo visualizar mejor el interior del feto. La intervención fetal se indica cuando hay riesgo de muerte intrauterina o neonatal, es decir, cuando el bebé nace. Por lo que estos avances nos están permitiendo prevenir o evitar la muerte de los bebés o reducir los riesgos de la enfermedad”.

Fuente: Diario “Clarín”, Sección Soiedad, 23 de junio de 2012.

 

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