La muerte digna tiene media sanción

La iniciativa fue aprobada por la Cámara de Diputados bonaerense y pasó al Senado.

La muerte digna tiene media sanción en la provincia de Buenos Aires. El proyecto que habilita el rechazo a los tratamientos médicos que mantengan en forma artificial la vida de pacientes con cuadros irreversibles o terminales fue aprobado por la Cámara de Diputados y pasó al Senado. La declaración firmada de voluntad del paciente deberá constar por escrito e incorporarse a su historia clínica. En el caso de que no pudiere firmar, la iniciativa habilita a hacerlo a su representante legal o familiares hasta el segundo grado, que actuarán como testigos y deberán dejar constancia de la razón que le impide al paciente firmar la declaración.

La norma habilita a “toda persona que padezca una enfermedad irreversible, incurable y se encuentre en estadio terminal o de agonía” a rechazar “procedimientos quirúrgicos y/o de reanimación artificial, cuando sean extraordinarios ó desproporcionados a las perspectivas de mejoría y produzcan dolor y/ó sufrimiento desmesurado”. Tal estado deberá ser constatado “según diagnóstico científico indubitable” establece el texto que también contempla a los que padezcan un accidente y sufran las consecuencias antes mencionadas. La declaración, formalizada a través de un instrumento público y ante un escribano, sólo podrá ser revocada por quien la firmó.

El texto exime de responsabilidad civil, penal ó administrativa a los profesionales que actúen en base a la propia iniciativa legal y en casos de que algún miembro del equipo médico exprese una objeción de conciencia, el hospital en el que se desempeñe deberá reemplazarlo por otro. “Esta norma no obliga a nadie sino que solo permite una libre elección” dijo el diputado provincial (FPV) Marcelo Feliú, autor de la iniciativa, quien destacó que con este instrumento “estamos respetando la autonomía y la voluntad de cada persona para decidir sobre su vida”. Al mismo tiempo, la Legislatura adhirió a la modificación de la ley nacional sobre Derechos del Paciente, sancionada por el Congreso Nacional.

Del debate en la legislatura bonaerense participó Selva Herbón, una de las principales impulsoras de la ley nacional de muerte digna que se aprobó en mayo pasado. Su hija Camila nació muerta por una mala praxis y a principios de junio, luego de la sanción de la ley, fue desconectada del respirador que la mantenía con vida en estado vegetativo. Tenía 3 años y tres comités de Bioética ya habían declarado irreversible su estado, antes de la entrada en vigencia de la norma.

Fuente: Diario Clarín, sección Sociedad, 09 de noviembre de 2012.

 

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