La mitad de los países no logra prevenir ni manejar el cáncer

POR VALERIA ROMÁN

Se diagnostican 13 millones de casos al año. Y en naciones subdesarrolladas, la tasa de incidencia crece. Señalan que la Argentina “hizo algún progreso” con más políticas y campañas de prevención.

El cáncer hoy no es sólo una enfermedad individual. Es también un problema colectivo, y desde esta mirada, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que la mitad de los países no está preparada para prevenir el cáncer ni dar tratamiento continuo a los pacientes. En el marco del Día mundial contra el cáncer (que se conmemora hoy), la agencia difundió un informe donde se evaluó la capacidad colectiva para enfrentar la prevención de la enfermedad así como el respeto a los derechos de los pacientes al acceso de tratamientos oncológicos y cuidados paliativos (en casos avanzados).

Uno de los encargados del informe, el médico Andreas Ullrich, dijo a Clarín que la Argentina hizo “algún progreso” en el control de la enfermedad que –básicamente– es un proceso de crecimiento y diseminación incontrolado de las células y puede aparecer prácticamente en cualquier lugar del cuerpo en forma de tumores.

Se diagnostican 13 millones de casos de cáncer por año en todo el mundo. El 64% de esos nuevos casos y muertes se producen en países en desarrollo donde “la incidencia aumenta a tasas alarmantes”, señaló la OMS. La agencia evaluó la capacidad de respuesta de 185 países. “Si bien se desarrollaron planes o políticas, a menudo, esos planes no están integrados dentro de una planificación de desarrollo nacional”.

Además, la OMS hizo un llamado para los líderes políticos y económicos. “Hay una necesidad urgente de ayudar a los países para reducir las muertes por cáncer y para que aporten el tratamiento y la atención a largo plazo para evitar el sufrimiento humano y proteger el desarrollo económico y social”, afirmó. En ese sentido, el informe advierte que aún muchos países carecen de la capacidad institucional y del liderazgo decisivo para asegurar un presupuesto nacional adecuado para el control del cáncer.

Según la OMS, sólo el 27% de los países con ingresos bajos tienen planes de control del cáncer con un presupuesto que apoya su implementación. Otras iniciativas faltantes son los registros de tumores. Según la OMS, sólo la mitad de los países cuenta con esos registros, que son bases de datos clave para capturar información de alta calidad sobre el número y los tipos de cáncer que se desarrollan en cada territorio. Esos datos sirven para que las autoridades puedan diseñar políticas de prevención.

El 30% de los casos son prevenibles si las personas no fuman, controlan el sobrepeso, el consumo excesivo de alcohol y no adquieren infecciones como hepatitis B y C (que son factores de riesgo de cáncer de hígado), el virus del papiloma humano (que puede causar el cáncer cervical en las mujeres) o la infección por la bacteria Helicobacter pylori (que aumenta el riesgo de cáncer de estómago).

La OMS recomendó también que cada país debe monitorear la disponibilidad de pruebas para detectar cáncer cervical, aplicar las vacunas contra los virus de la hepatitis B y C y del VPH y combatir los factores de riesgo como el tabaquismo y la alimentación no saludable.

Con respecto a la Argentina, Ullrich contó a Clarín que “con el establecimiento de recursos y responsabilidades del Ministerio de Salud, la planificación del control del cáncer hizo algún progreso”. El funcionario agregó que “el Programa de prevención del cáncer cérvico-uterino es un ejemplo de una acción de coordinación contra el cáncer a nivel nacional”. Ese programa se relanzó en 2008 y tiene en la mira la reducción de las muertes por un cáncer muy prevenible, que afecta más a mujeres mayores de 35. El programa enfatiza en que las mujeres tienen derecho al acceso a la prueba del PAP, al tratamiento posterior (si se detectan lesiones cancerosas) y a la vacuna contra el virus del papiloma humano (que se da gratis a los 11 años). Ullrich destacó que la creación del Instituto Nacional del Cáncer “fue también un paso importante”. Ese organismo era una deuda pendiente y esperada por la comunidad médica.

Se calcula que en el país 150 mil personas se enferman por algún tipo de cáncer al año. Pero la cifra será más precisa próximamente, ya que en agosto de 2012 se puso en marcha el primer registro nacional de tumores. Esto permitirá abrir una base de datos personales, características clínicas, tratamientos y seguimientos realizados que servirá para analizar el grado de accesibilidad de los pacientes al sistema de salud. Con información y medidas colectivas, y más cuidado y cambio individual, los casos de cáncer podrán ser menos.

Historias de esperanza: los que dieron batalla y se curaron

POR MARCELO BELLUCCI

Abundan ejemplos de aquellos que superaron la enfermedad. La clave, sostener la lucha.

“Uno de nuestros enunciados –explica la doctora Silvia Garsd, presidenta de la fundación Apostar a la vida– es: el cáncer es una segunda oportunidad que te da la vida. Ya que nosotros hacemos eje en la vida, basados en un modelo de contención y reflexión”. La clave está en curar el cuerpo, las conductas y también en sostener la pelea. Ejemplos de luchadoras abundan.

Hace 18 años le diagnosticaron a Sara Rey (58) leucemia mieloide crónica (LMC), un cáncer que comienza dentro de la médula ósea, el tejido blando en el interior de los huesos que ayuda a formar las células sanguíneas. “Me acuerdo que ese día tenía una gripe muy intensa. Como dos de mis hijos estaban con mononucleosis, pensé que me la había contagiado. Fui a consultar al médico y tras algunos estudios me diagnosticaron leucemia. Con total frialdad, el especialista me informó que más de 7 años no iba a vivir. Me contó que esta enfermedad no se curaba pero que se podía controlar durante un tiempo. Me agarró una desesperación total. Hacía 6 meses que había tenido un hijo”.

A los dos meses del diagnóstico comenzó a ir a Apostar a la vida. “Pensé que iba a ser una tragedia, todos con caras tristes. Pero cuando entré y vi que la gente se reía, no lo podía entender. Me llevó mucho tiempo aceptar que tenemos una enfermedad que se llama cáncer. Pero quienes lo poseen no son un cáncer, son personas que padecen una enfermedad que se puede combatir”.

Una de las enseñanzas que encontró Sara es que tenía que pelear por su vida. Así se anotó en siete tratamientos diferentes. “Tras 5 años de espera pude acceder a un tratamiento experimental con transplante de médula y con esa intervención remití el 50% de la enfermedad”.

Cuenta Natalia Zaragoza (47): “El cáncer se me despertó a los 40 años. No lo podía creer porque siempre fui muy educada con los controles médicos. Pensé que era una equivocación y me hice varios estudios y todos daban igual. Como no quería ver la realidad me derrumbé. No podía entender por qué me pasaban estas cosas a mí”.

“Al final me hice la mastectomía. Cuando salí de la operación me aislé en mi pieza, no me compraba ropa. Lloraba más por lo estético que por la enfermedad. Encimasentía culpa por hacer sufrir a los demás”.

Tras mucho sufrir logró entender que se trataba de una enfermedad. “Hay que aceptar la realidad que te toca. No se trata de un castigo ni tampoco una herencia fatal. Hay muchos tabúes en torno al tema”. Y agrega “hoy tengo una calidad de vida espectacular y eso que me volví a operar 3 veces más. Estoy viva y eso es lo más importante. El tratamiento es muy cruel pero vale la pena intentarlo”.

Lo importante es que no mate, no que no aparezca

POR RICARDO KIRCHUK*

La Argentina cuenta con el Instituto Nacional del Cáncer, que fue creado por la presidenta hace poco más de dos años y que se ocupa, por ahora en forma embrionaria, pero cada vez con mayor eficacia, del desarrollo de investigaciones y de estudiar si se puede reducir la mortalidad por cáncer en el país.

La clave es sin duda la prevención de ciertos tumores como el de mama, cuello de útero, colorrecto y pulmón. Otro punto positivo es la gratuidad de los tratamientos. A través de varios servicios de oncología y cirugía en hospitales públicos, la gente está teniendo acceso a tratamientos que podrían definirse como sofisiticados.

En algunos casos, como se ve, tenemos standares de un país desarrrollado. En otros casos, no. A tono con lo que dice la OMS, en las próximas décadas el cáncer va a ser una enfermedad sobre todo de los países subdesarrollados. Las dos terceras partes de los pacientes con cáncer van a estar en esas naciones donde faltan políticas y medios para manejar la enfermedad. La prevención seguirá siendo más importante que cualquier tratamiento. El cáncer de mama detectado tempranamente dismunuye la mortalidad. Una campaña agresiva y leyes contra el tabaco también reducen la mortalidad por cáncer de pulmón. En el país aún faltan políticas más severas contra el tabaquismo, más campañas sobre cáncer de mama y también más campañas sobre cáncer de cuello de útero, como la que se está haciendo en el norte.

Aunque existen excepciones, el cáncer es una enfermedad fundamentalemente del adulto. Cáncer va a haber siempre. Lo importante es que no mate, no que no aparezca. Y para eso está claro que se requieren mejores políticas.

*Jefe de Oncología del Hospital Angel Roffo

Los mitos y verdades sobre el mal

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Existen creencias asociadas al cáncer que no son del todo verdaderas, o son falsas. Al respecto, el doctor Carlos Silva, Jefe de Oncología del Hospital Británico, desmitifica uno de los principales prejuicios sobre la enfermedad: su incurabilidad. “La mitad de los pacientes con diagnóstico de cáncer va a curarse, entendiendo por esto la desaparición de la enfermedad luego de un tratamiento específico instituido sin necesidad de volver a tratarse una vez concluido el mismo“, explica.

Otro concepto erróneo es el de rápido desenlace cuando el cáncer es incurable. “Sin embargo -aclara Silva- el 68% de los pacientes está vivo cinco años después del diagnóstico, lo cual revela que de aquella mitad que no se cura, un tercio convivirá con su enfermedad durante muchos años”. También debe combatirse el mito del cáncer como una enfermedad necesariamente dolorosa. “No en todos los casos hay dolor -aclara Silva- y, si está presente, un adecuado manejo del mismo al alcance de las actuales herramientas farmacológicas o intervencionistas, pueden ejercer un efectivo control preservando la calidad de vida del paciente”. Pero hay muchas creencias falsas o equivocadas. Por eso el Instituto Nacional del Cáncer elaboró un listado de mitos vinculados a la enfermedad oncológica. Las más difundidas son las que componen la tabla que acompaña este texto.

Fuente: Diario “Clarín”, Secció Sociedad, 4 de febrero de 2013.

 

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