"El ADN lo vamos a llevar en el registro de conducir"

Esta primavera boreal, el Colegio Norteamericano de Obstetras y Ginecólogos dijo en un comunicado que aunque los perfiles genéticos personalizados son "prometedores", "todavía no están listos para utilizarse en forma rutinaria" y no deberían ser alentados.

Sin embargo, las vivencias de quienes ya optaron por someterse a alguno de estos tests muestran que se sienten conformes. Guillermo Stein lo dice con franqueza: "Tengo 54 años y quiero tratar de vivir mucho", asegura. De sus frecuentes viajes al exterior trajo el interés por hacerse un análisis genético para conocer su riesgo a padecer diferentes enfermedades. "Estoy atento a las novedades -cuenta-, porque quiero prevenir. Empezó como una curiosidad. Siempre me preguntaba porqué los médicos te mandan a hacer chequeos todos los años y empiezan desde cero."

Confiesa que, a medida que van pasando los años, "los amigos te asustan: a uno le encuentran tal cosa; a otro, otra...", por eso, cuando se enteró de que tenía la posibilidad de estudiar su "perfil genético" para la nutrición y la actividad física, se decidió.

"Los resultados me llegaron hace tres meses y todavía no tuve tiempo de «ponerme las pilas» -confiesa-. Pero mi profesor de gimnasia y mi cardiólogo ya me dijeron que me convenía correr intensamente durante poco tiempo, en lugar de correr mucho tiempo y tranquilo." Y concluye: "Para mí, en el futuro vamos a llevar el ADN en el registro de conducir".

En su juventud, Víctor Vinue, hoy asesor de seguros, jugó en el seleccionado de hockey. De esas épocas conserva el interés por mantener su calidad de vida y su autonomía. De allí que, cuando su médico le sugirió la posibilidad de hacerse un estudio genético, aceptó de buen grado. "También me preocupaban ciertos antecedentes familiares de accidente cerebrovascular e hipertensión. Quería saber si a mí me esperaba lo mismo", cuenta.

Precisamente, entre los resultados del estudio figura un mayor riesgo cardiovascular. "Eso me permite ir controlando -dice-. Hago una rutina de gimnasio, juego al fútbol y al hockey con los veteranos. También reduje la cantidad de grasas de mi dieta e incorporé más salmón y frutos secos, por ejemplo."

Vinue afirma que él quería saber cuáles eran sus vulnerabilidades y que se creía en condiciones de manejar la información. "Cuando uno llega a los cincuenta, empieza a preguntarse qué le queda por delante y cómo encarar esa parte de la vida", dice.

Carmen es ama de casa y se enteró de los estudios a través de un anuncio en Internet. "Me tomaron una muestra de saliva y esperé alrededor de un mes -recuerda-. Tengo una arritmia benigna desde hace muchos años y justamente me salió que tengo que cuidarme la parte coronaria, que me conviene practicar actividad física de menor intensidad y mayor duración y que tengo tendencia a tener altos niveles de colesterol.".

Fuente: Diario La Nación, 12 de febrero de 2013.

 

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