Estudios de ADN: qué nos dicen los análisis genéticos sobre nuestro futuro

Por Nora Bär | LA NACION

La bola de cristal no existe. Pero cuando en 2003 la noticia de que se había descifrado el "libro de la vida" recorrió el mundo, los investigadores comenzaron a alimentar la expectativa de que la secuenciación del genoma humano (un plano detallado de las más de tres mil millones de pares de "letras" químicas que contienen las instrucciones para construir una persona) les ofrecería no sólo la clave para conocer el pasado y el presente, sino también, en cierta medida, el futuro de un individuo .

Identificar los alrededor de 25.000 genes de un ser humano exigió 13 años y 2700 millones de dólares . Desde entonces, el costo de secuenciar un genoma se redujo aceleradamente (en los Estados Unidos, "descendió de 250.000 a 6000 dólares, y se espera que baje todavía más", informó no hace mucho la revista Time). Pero aunque en el país todavía no se hacen estudios del genoma completo, el problema mayor ya no parece ser técnico, sino de interpretación: entender qué nos dicen los genes es todavía una tarea compleja.

"En este momento tenemos más tecnología que la sabiduría para usarla", dice la doctora Primarosa Chieri, consultora y docente en genética de la Primera Cátedra de Pediatría del Hospital de Clínicas y directora del laboratorio de análisis genéticos Primagen.

"Antes se pensaba que un gen tenía una sola función: dirigir la síntesis de una proteína; hoy sabemos que están sometidos a reguladores que los activan o silencian, y que fragmentos de un gen pueden trabajar con fragmentos de otros", agrega. Más aún: cuando se someten las microscópicas cadenas de ADN a las máquinas secuenciadoras que leen el alfabeto genético de una persona y encuentran "errores", algunos causarán enfermedades, pero otros no. Y aunque se conoce la función de entre tres y cuatro mil genes, los científicos todavía no saben qué quieren decir muchos de los cambios que encuentran.

Una mutación en un gen puede generar una proteína defectuosa, que a su vez conduce a una enfermedad (son las llamadas "monogénicas" y las más infrecuentes). Ya "se localizaron mutaciones genéticas responsables de desencadenar diferentes trastornos y [...] es posible realizar el diagnóstico genético de más de mil enfermedades", escribe la doctora Viviana Bernath, bióloga molecular y codirectora de MyGen, en ADN, el detector de mentiras (Editorial Debate, 2011). Pueden detectarse analizando una gota de sangre, algo de saliva o unas cuantas células amnióticas (en el caso de los tests prenatales).

"Un ejemplo es la corea de Huntington, trastorno neurológico grave que comienza a manifestarse alrededor de los 45 o 50 años -explica Chieri-. Se sabe que si un determinado gen está mutado, en el 50% de su descendencia va a aparecer esa mutación." Otros casos son el síndrome de Down, la fibrosis quística o la fragilidad del cromosoma X.

Pero los males que aquejan a la mayor parte de la población (como la diabetes, la obesidad, la hipertensión o las cardiopatías) son multifactoriales y poligénicos; es decir que se desencadenan por la acción combinada de varios genes y su interacción con el medio ambiente. Para éstos, desde hace aproximadamente un año y medio, se ofrecen estudios predictivos que en teoría permiten discernir si una persona tiene un riesgo aumentado de padecerlas en el futuro. Son éstos los que suscitan opiniones más controvertidas.

"Hoy no sirve secuenciar el genoma -afirma Bernath-. Lo que hacen los análisis genéticos es buscar correlaciones entre sitios que se llaman SNP (siglas correspondientes a single-nucleotide polymorphism ), que varían entre gran cantidad de personas que tienen una «letra» variada en un gen y presentan, por ejemplo, mayor tendencia a la hipertensión arterial. Como son estudios estadísticos, no es seguro que el pronóstico se cumpla en todos los casos, pero permiten detectar una vulnerabilidad."

Estos estudios cuestan 4500 pesos y utilizan una muestra de saliva que se envía a analizar al exterior (no hay todavía en el país plataformas genómicas ni bases de datos que permitan realizarlos). MyGen los ofrece en tres paquetes: de nutrición, metabolismo, ejercicio y alimentación; de riesgo cardiovascular, y de enfermedades complejas.

Quienes están comenzando a utilizarlos, como el médico deportólogo Pablo Corinaldessi, están entusiasmados. "En cuatro meses, llevamos hechos unos 200 -cuenta el especialista-. Los resultados son 30 hojas de información que analizan 110 variables. Permiten ajustar el plan de nutrición y entrenamiento a cada deportista y así se ahorra tiempo de prueba y error."

Con quinientos de estudios como éstos y otros de farmacogenética en su haber, Bernath subraya que ésta es la hora de la medicina "personalizada", y que no hay vuelta atrás. Sin embargo, hay quienes no opinan lo mismo.

"Hay muchos trastornos en los que la correlación no es unívoca y puede haber coincidencias aleatorias", dice el doctor Daniel Corach, director del Laboratorio de Huellas Digitales Genéticas de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA.

Otros destacan que tanto los médicos como la población tienden a sobrevalorar lo que hacen los genes y subrayan que la asociación con una potencial enfermedad todavía es muy indirecta. Sin duda, el genoma ofrece un mapa invalorable, pero como los actuales GPS, a veces no nos llevan a donde quisiéramos.

DISTINTAS POSICIONES

La nueva tecnología presenta aristas controvertidas

• "En este momento tenemos más tecnología que la sabiduría para usarla"

Primarosa Chieri

directora de Primagen

• "La medicina personalizada es el futuro. Tenemos derecho a saber que podemos saber"

Viviana Bernath

codirectora de Mygen

• "En ciertas enfermedades no hay una correlación unívoca"

daniel corach

Director del laboratorio de huellas dactilares genéticas

.

Del editor: qué significa.

Quienes deseen conocer sus riesgos genéticos deberían informarse exhaustivamente sobre qué significan los resultados de estos tests.

Fuente: diario La Nación, 12 de febrero de 2013.

 

                                                      adnlinea.gif (9163 bytes)