Médico. Mala Praxis: existencia; peritaje; valor probatorio. Hospitales y Sanatorios: Sanatorios y obras sociales: responsabilidad civil; fundamentos

 

1-      Puesto que, en el caso, tanto el perito interviniente como el Cuerpo Médico Forense descartaron muy claramente en sus informes que el equipo médico hubiese procedido  con demora en operar a la actora, cabe concluir que la pretensión de esta última de responsabilizar a tales profesionales y a las entidades de salud accionadas con base en que la dilación de su intervención quirúrgica habría sido la causa de sus padecimientos debe ser desestimada. En efecto, cuando se discute la actuación del personal médico en un cometido específico, el peritaje se erige en una suerte de probatio probatissima, presentando un carácter dominante con relación a las restantes pruebas; máxime cuando, como en el caso, ha sido  confiado al Cuerpo Médico Forense.

 

 

2-      Si bien, en el caso, no ha sido probado que los padecimientos sufridos por la actora a raíz de la intervención quirúrgica a la que fue sometida se hayan debido a una demora excesiva en operarla o al tratamiento que le fue brindado  en el postoperatorio, no es menos cierto que a partir de que fue dada de alta no se le proporcionaron los cuidados adecuados para preservar su estado y evitar, en lo posible, una derivación patológica como la que la afectó, por lo cual, en este aspecto  cabe discernir un cierto grado de responsabilidad acorde con la influencia causal que pueda corresponder al mencionado. Sin embargo, dado que no surge en autos la identificación de los profesionales que la atendieron cuando concurrió a la guardia del sanatorio coaccionado luego del alta, corresponde circunscribir la condena respecto de este último y de la obra social coaccionada.

 

 

3-      Los establecimientos asistenciales son responsables por los perjuicios que sufren los pacientes que a ellos concurren, como consecuencia de una deficiente atención médica, si los mismos prevén y desarrollan una organización para la prestación del servicio de salud y dentro de ese contexto se valen de la actividad de un cuerpo de profesionales  y de personal auxiliar para ejecutar la prestación que han tomado a su cargo; deben procurar que el sistema funcione en plenitud y, en su caso, responder por las fallas que se produzcan y los daños ocasionados a los destinatarios de esa prestación.

 

 

4-      Las reglas que gobiernan la responsabilidad de los sanatorios por los perjuicios  que sufren los pacientes que a ellos concurren, son aplicables a las obras sociales, pues el deber que ellas tienen de prestar cobertura médica a sus afiliados lleva implícita una obligación tácita de seguridad relativa a la selección y vigilancia de los prestadores, lo cual implica su responsabilidad en caso de los daños ocasionados por una defectuosa prestación del servicio. R.C

55.403- CNCom., sala C, marzo 17- 2008.- Musso, Alicia Elsa c. CEMIC s/ordinario.

 

 

Fuente: Revista “El Derecho”, Buenos Aires, martes 22 de julio de 2008. ISSN 1666-8987.

 

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