J.Cr.y Corr.de Trans.nº1.-

                                                        Causa  nº 7/60.193.-

  

///del Plata, 19 de julio de 2001.-

                  Y VISTA:---------------------------------------------------

                  La presente causa registrada bajo el número 7/60.193 de este Juzgado en lo Criminal y Correccional de Transi-ción nro. 1, Secretaría nro. 5, caratulada: “J.C.P. s/ACCION DE AMPARO”.----------------------------------------------------------------

                  Y CONSIDERANDO:------------------------------------

                  I.- Que J.C.P., con el patrocinio letrado de la Dra. Elda G. Segovia Sánchez, interpone formal acción de amparo a fs.1/7 y vta. (con documental acompañada a fs. 8/36 y vta.), tendiente a lograr  la autorización judicial para  la práctica de las intervenciones quirúrgicas necesarias tendientes a com-patibilizar, en la medida de lo posible, sus ambiguos órganos genitales con los del sexo femenino y la consecuente rectificación de los datos consignados en la partida de nacimiento, documento de identidad, títulos de estudios cursados, declarando  su pertenen-cia al sexo femenino, y por consiguiente sustituir los nombres de  pila, por los prenombres S.A. P., al ver vulnerados -por la falta de concordancia entre su identidad sexual, su “verdad existencial”  y su documentación personal- derechos de raigambre constitucional, a  la identidad, al debido respeto de su dignidad y libertad personal, a la salud en sentido integral  y a una adecuada calidad de vida, a la no discriminación. (Conf. arts. 19, 20, 43, 75 inc.22 y  ccdtes. de la Constitución Nacional, arts.12 inc.1ro, 20-2,  36 inc.8, 56  y ccdtes. de la Constitución provincial, art.2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos,  art.19 inc. 4 de la ley 17.132, ley de amparo 7166 to. decreto 1067/95, principios, valores y normas constitu-cionales,  instrumentos regionales y universales sobre derechos humanos, y referencia a precedente jurisprudencial de este Juzgado (“M., M.A s/acción de amparo”).-----------------------------

                  Señala que nació en Capital Federal, el 11 de mayo de  1942 (59 años), siendo criada ante el abandono de su madre E. P., por el matrimonio G. desde que tenía un año de edad, con-siderándolos siempre sus padres –enterándose de su origen bio-lógico de manera accidental, al leer un carta cuando tenía 8 ó 9 años- transcurriendo su infancia junto al hijo de ellos, en la ciudad de  Comodoro Rivadavia donde  la familia se mudó.-----------------

                  Puntualiza que su conducta siempre fue “femenina”, -afirma en tal sentido,“abandoné los estudios  porque mi  situación era insostenible, mis gestos y  comportamiento eran femeninos, debía soportar las burlas de  mis compañeros”. A todos estos sentimientos intolerantes, se sumó el rechazo de su madre,  que la echó del hogar, al fallecer su padre cuando  tenía tan sólo 16 años.  Fue  recién en este momento que una tía paterna –ante sus  con-ductas consideradas “femeninas” le indicó que fuera a un médico, quien le recetó inyecciones de  tetosterona, las que por diversos efectos colaterales (dolor de cabeza, náuseas) las dejó de lado,  comenzando posteriormente a tomar estrógenos, sin control ni receta médica, hasta la actualidad.---------------------------------------

                  Reseña que la peor etapa de su vida, fue la compren-dida entre los 16 y los 23  años, con graves sentimientos de culpa por la situación que  debía  atravesar, llegando inclusive a intentar seccionar  su órgano sexual externo. Destaca asimismo que  no debió realizar el servicio militar, -recibiendo la excepción por  dictamen médico-; y  que desde los  23 años, al radicarse en esta  ciudad, “donde nadie me  conocía”, adoptó definitivamente ro-pas femeninas. Afirma luego que , toda  su vida fue una constante e  inevitable vulneración de sus derechos constitucionales: durante  años ha trabajado –en hoteles, casas de familia, oficinas, barcitos, farmacias, cuidando niños, ancianos, aceptando trabajar sin regis-tro alguno, a fin de no  verse frente a la obligación de brindar explicaciones referidas a  aspectos íntimos de su persona y que por ello no  ha efectuado aportes jubilatorios ni posee obra social. Además se ha visto bajo la  obligación de dejar sus estudios por no soportar burlas, realizó un curso de enfermería geriátrica en la Cruz Roja  de la ciudad de  Mendoza, no retirando el título ante la obligación de exhibir documento nacional de identidad para ello  sintiendo actualmente un cierto sentimiento de frustración, por necesitar una plena identidad personal.---------------------------------

                  II.- Que asimismo en la audiencia personal con el suscripto, llevada a cabo en sede del Juzgado –documentada a fs. 78/80 y vta. con la presencia de P., junto a su letrada patrocinante,  Dra. Elda Segovia Sánchez. Allí la persona amparista, luego de ratificar la solicitud  efectuada en la presentación inicial, brinda razones fundadas coincidentes, en el sentido de padecer la discordancia entre su sexo “legal”  (masculino)  y sus inclina-ciones, emociones y  vivencias personales, desde los 4 ó  5 años  de edad. Recuerda así, que desde su niñez, les preparaba “ropitas” a sus dos gatos y jugaba con ellos,  identificándose siempre con los juegos de las niñas, y con ropas ajustadas, recibiendo por ello incansables burlas de sus compañeros, y  distintas formas  de  discriminación, que con el transcurrir de los años se tornó cada vez más marcadas.---------------------------------------------------------

                  Puntualiza que desde  hace tiempo, ha pensado en la presente solicitud, consistente en una operación para la a-decuación al sexo femenino de los órganos genitales externos (o- peración femeneizante), acompañado del cambio correspondiente de su documentación personal. Que un médico especialista en uro-logía, el Dr. Lauría, le ha señalado que eventualmente la inter-vención quirúrgica  de ser autorizada, podría ser realizada en el Hospital Interzonal General de Agudos, o de lo contrario en un hospital público de La Plata, éste último con experiencias anterio-res en la materia.-----------------------------------------------------------            Finalmente, enfatiza, refiriéndose  a su  identidad  co-mo mujer, que desea que su nuevo documento “demuestre lo que soy”.-------------------------------------------------------------------------

                  III.- Que la persona accionante incorpora a estos  au-tos  abundante prueba  documental a fs.8/36 a fin de acreditar  fehacientemente lo puntualizado en la presentación inicial, a sa-ber:---------------------------------------------------------------------------

a) copia de documento nacional de identidad (recientemente tra-mitado para el inicio de la presente acción de amparo) e informe de la  Excma. Cámara Electoral de la Nación (fs.8/9),---------------

b) certificaciones que acreditan su desempeño laboral –con exce- lentes referencias-,   expedidas a nombre de S. A.P. (fs.10, 20/7),--

c) manuscrito suscripto por la persona amparista, en el que de ma-nera contundente  refiere: “psíquicamente y físicamente, siempre me he sentido mujer, mis vivencias, comportamientos e inclina-ciones siempre fueron netamente femeninas”, relatando como des-de  su temprana edad prefería los roles femeninos  en  los juegos, vistiéndose  asiduamente con las ropas de su madre, recuerda su decepción ante regalos varoniles, y una larga historia de dificulta-des, discriminación y la íntima frustración de sentir  que para la sociedad no “soy”, expresando finalmente “Soy S.A.P. y lo seré hasta el fin de mis días, si me  opero recuperaré mi identidad, y seré al fin una  persona” (fs.11/14). En concordancia con sus dichos, adjunta fotografías familiares que resultan ilustrativas de su situación (fs.15/19),----------------------------------------------------

d) informe psicológico suscripto por la Licenciada María Gabriela Jaureguiberry, quien concluye –luego de entrevistas y pruebas  diagnósticas realizadas- que  “la  paciente se encuentra orientada en tiempo y espacio  presentando un  trastorno de identidad se-xual desde la  niñez  con atracción sexual por los hombres” (fs.  28/9),------------------------------------------------------------------------

e) informe socioambiental realizado por parte de la Secretaría de Calidad de Vida de la Municipalidad del Partido de General Pueyrredón, estimando la profesional interviniente, Licenciada en Servicio Social Margarita Camboses, procedente la solicitud  de P., al puntualizar que “No es una operación estética, la plástica que se pretende realizar, le permitirá finalmente gozar de “su verdadera identidad como mujer” (fs.30/31) ,-------------------------

f) informes y estudios médicos realizados (fs.32/6).------------------

                  IV.- Por resolución de fs.37/8, se declaró formalmen-te admisible la acción instaurada, imprimiéndosele el trámite pro-pio del amparo constitucional (arts.43, 75 inc.22 y 23 de la C.N., arts.12, 36 numeral 8 y 20 de la constitución provincial, y ley 7166 to.decreto 1067/95).-------------------------------------------------

                  En el mismo auto se requirió la remisión de la historia clínica de la persona solicitante al Hospital Interzonal General de Agudos, la realización de informes periciales médico-forense, psicológico y psiquiátrico, por intermedio de la Oficina Pericial Departamental.-------------------------------------------------------------                  Se dispuso asimismo que cumplidas las medidas pre-vistas en el apartado anterior, solicitar a título de colaboración un dictamen al Comité de Bioética de la Asociación de Genética de Mar del Plata.---------------------------------------------------------------

                  V.- Incorporada a la causa copia íntegra de la historia clínica solicitada (fs.43/64 vta.), se produjeron los distintos dictá-menes periciales solicitados.---------------------------------------------

                  Dictaminó en primer término, el Perito Médico Fo-rense, Dr. José Antonio Fraraccio (fs.70 y vta.). Dicho profe-sional, evaluado el estado psíquico de la persona solicitante y e-fectuádole un minucioso examen físico de la misma, en las consi-deraciones médico-legales destaca que se trata de “un caso típico de transexualismo. Por su examen psicológico y físico es la perso-na de sexo femenino en un cuerpo de varón”, descartando el Peri-to que se tratara de un caso de hermafroditismo o de pseudoher-mafroditismo.---------------------------------------------------------------

                  En la parte de conclusiones considera que el cambio de sexo somático y jurídico, sería beneficioso tanto para la salud psíquica y social como para la solución de los conflictos de identi-dad social.-------------------------------------------------------------------

                  Por su parte, el Perito Médico-Psiquiatra, Dr.Diego Martín Otamendi, elabora un prolijo y pormenorizado informe (ver fs.71/73).---------------------------------------------------------------

                  En el mismo, luego de una breve reconstrucción de la historia de vida de P. y de destacar que la persona examinada no presenta alteraciones en sus funciones psíquicas (atención, memoria, sensopercepción, claridad de conciencia), que suma a un discurso coherente y lógico, no disgregado, y sin alteraciones en el curso o contenido del pensamiento, no presentando tampoco alteraciones en el área volitiva.------------------------------------------

                  En base a la evaluación integral efectuada en informe por parte del Dr.Otamendi, éste señala en lo sustancial que se está frente a un trastorno de la identidad sexual, que se diagnostica como “transexualismo masculino primario” que se refiere en el caso a un varón anatómicamente normal, que sabiendo que lo es, siente en su interior una identificación con el sexo femenino, y que realiza todos los esfuerzos tendientes a lograr la identificación con el sexo opuestos (tratamientos hormonales, operaciones plás-ticas, etc).-------------------------------------------------------------------

                  En base a todos los antecedentes evaluados, se estima en el informe de referencia que la persona compareciente “tiene libertad psicológica para tomar esta determinación” (intervención quirúrgica con miras al cambio anatómico), agregando que “no está condicionada por un trastorno psicopatológico de base”, en razón de todo lo cual se sugiere hacer lugar a la petición formu-lada en el amparo.----------------------------------------------------------

                  A su vez la Perito Psicóloga Licenciada Alicia B. Rodriguez, con sustento en las técnicas psicológicas administradas y a partir de la reseña biográfica efectuada en el dictamen de fs. 74/76, observa en síntesis, que la persona en cuestión “logra adaptarse a la sociedad adoptando una identidad femenina, congruente con su sexualidad psicológica, pero incongruente en sus caracteres sexuales físicos. Esta incongruencia –añade- su-pone un costo emocional que se refleja en una identidad que no puede terminar de afianzarse y que limita sus posibilidades de integración psicosocial”.-------------------------------------------------

                  En la parte de conclusiones, la Perito informante con-sidera que resultaría beneficioso que se hiciere lugar a las peticio-nes efectuadas por P. “ya que podría afianzar e integrar su identidad física, psíquica y social”.-------------------------------------

                  VI.- Resultó de particular interés la extensa audiencia que en presencia del suscripto se llevara a cabo con la persona accionante, asistida por su letrada patrocinante, Dra.Segovia Sán-chez.--------------------------------------------------------------------------

                  Asigno especial relevancia al espontáneo y vivido relato que P. hiciera de su historia biográfica, a cuyos aspectos esenciales me refiriera en el considerando II de la presente sentencia. Dentro de la valiosa información aportada, resulta sig-nificativo destacar lo referido a la edad –entre los 4 ó 5 años- en que comenzó a percibir la discordancia entre su sexo legal “masculino” y sus vivencias, inclinaciones y emociones propias de una persona del sexo opuesto, apreciación que coincide por lo tanto con las consideraciones efectuadas en los distintos dictáme-nes periciales incorporados a la causa.----------------------------------

                  Se infiere también del desarrollo de la audiencia, y en esto coincido pues claramente con lo consignado en las pericias médico-forense, médico-psiquiátrica y psicológica, en el sentido que la solicitud de adecuación de los órganos sexuales externos al género femenino, al igual que el correspondiente cambio de pre-nombres,  ha  sido  el  fruto de una decisión largamente elaborada.

Desde la perspectiva bioética se trata de una persona autónoma “capaz” desde la óptica jurídica y que ha exteriorizado un consen-timiento libre y esclarecido.----------------------------------------------            VII.- Constituye también un valioso aporte para la correcta dilucidación del caso traído a decisión judicial, el dicta-men del Comité Interdisciplinario de Bioética, de la Asociación de Genética Humana, y que suscriben el Dr.Justo Zanier, especialista en genética y Director del Instituto de Genética Humana y los pro-fesionales Olga Lavalle (Coordinadora del Comité y Profesora en Filosofía), Teresa Asnáriz (Profesora en Filosofía), María Ale-jandra Rascio (Licenciada en Ciencias Biológicas), Olga Callejo (Médica), Ema García Sein (Licenciada en Terapia Ocupacional) y María Marta Mainetti (Licenciada en Antropología), todos ellos a su vez postgraduados en Bioética, y por  Laura Atena (Licencia-da en Ciencias Biológicas), Haydeé Calvo y Ana María García (Licenciadas en Psicología) y Graciela  César (Licenciada en Te-rapia Ocupacional) estas últimas alumnas del referido post-grado de especialización.---------------------------------------------------------

                  A partir del resumen de las constancias relevantes de la causa, y evaluación de los distintos dictámenes periciales incor-porados al expediente, al encuadrar el conflicto –señala el Comité- que éste se centra en la solicitud de una operación quirúrgica que adecue la sexualidad biológica (de sexo masculino) y sexualidad psicosocial (modalidad femenina), apoyadas en las evaluaciones, diagnóstico y asesoramiento médico-psicológico, con la consi-guiente emisión de documentación en consonancia.------------------

                  A partir de la lectura del caso a la luz de los prin-cipios bioéticos, y clarificación del concepto mismo de “tran-sexualidad”, con remisión a autorizada bibliografía bioética, mé-dica y jurídica, entiende el Comité que resulta aquí pertinente el reconocimiento de la verdadera identidad sexual de la persona en cuestión (sexo psicosocial femenino), unido a una adecuación ana-tómica femeneizante, todo ello unido a las rectificaciones co-rrespondientes en cuanto al prenombre femenino, y documentos de identidad.----------------------------------------------------------------

                  Desde la óptica bioética se asigna en el informe parti-cular significación al principio de no maleficencia (no agravar los daños psicosociales ya existentes), armonizado con el principio de beneficiencia (que propende en el caso al logro de un mayor bie-nestar de la persona), aunado al principio de autonomía, teniendo en cuenta que surge de lo actuado en la causa, un consentimiento libre e informado, de una persona capaz de comprensión, que actúa con libertad de decisión y entiende las consecuencias de las medidas peticionadas, a lo que se agrega por último de manera coincidente aquello que surge del principio de justicia, relaciona-do en el caso con poner a disposición de la persona afectada los medios institucionales necesarios para la solución del conflicto.---

                  VIII.- Que conferida oportuna vista a la Sra.Agente Fiscal interviniente en autos, a fs.95/6 la Dra.Susana KLUKA, la misma refiere que lo que en autos se peticiona es el derecho a lo-grar la definición de la propia identidad y el respeto a su dig-nidad como persona.------------------------------------------------------

                  En tal sentido, con fundamento en normas constitu-cionales y pactos internacionales, antecedentes jurisprudenciales nacionales (incluso precedente de este Juzgado, Causa 3/47.649 “M, M.A. s/Acción de Amparo”) y extranjeros, en pro del respeto a la “mismidad”, dictamina favorablemente en relación a la intervención quirúrgica y rectificación de nombre, solicitada por la persona peticionante.---------------------------------------------------

                  IX.- El amparo, como acción y derecho cons-titucional (Alberto Antonio Spota, “Ensayo sobre la doble natura-leza jurídica del amparo constitucional”, “La Ley”, 3/3/2000), con sustento en las previsiones de los arts.41, 42, 75 inc.19 y 23 de la Constitución Nacional, arts.20, 36 inc.8vo., 38 y concordantes de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires, según reforma del año 1994, en concordancia con normas de la ley provincial nº 7166 to. Ley 7261, en la medida en que resultan compatibles con las normas, principios y valores constitucionales, resulta la vía idónea para la efectiva protección del derecho a la vida como a la salud y la integridad psicofísica, aún cuando con anterioridad al proceso de reforma constitucional, dicha protección se infería de una interpretación dinámica y axiológica de la Constitución histórica. (Ver fundamentos de la primera sentencia de este Juz- gado dictada sobre el tema, publicada en Revista “El Derecho”, T.144-224 (1991), con nota aprobatoria de Germán J. Bidart Campos,   titulada  “Una   prestación  de salud justamente discer-

nida por la vía de amparo” y en “La Ley” 1991-D-77, con nota aprobatoria de Susana Albanese titulada “El Amparo y el derecho adquirido a una mejor calidad de vida”, idem. en causa “Servicio de Salud Mental del Hospital Interzonal General de Agudos s/Acción de Amparo” (ver libro de autoría del suscripto “Bioética y Derechos Humanos. Temas y Casos”, Editorial Depalma, 1999, parte segunda, capítulo III, pág. 171 y ss. con notas aprobatorias de  Augusto  Mario  Morello  “Bioética y Amparo”, Miguel A. Pa-

dilla “Legitimación activa en el amparo surgida de la incapaci-dad   del  afectado” y Néstor Pedro Sagües “En torno al S.I.D.A.:

nuevas proyecciones de la acción de amparo”.  En fecha más re-ciente, sentencia publicada en “J.A.”, 21/7/99, págs.20 y ss., con nota de Eduardo Luis Tinant, titulada “Salud, privacidad y acceso a la jurisdicción, soportes de tres derechos constitucionales, y a la vez, de los principios bióeticos de los valores cimeros de la vida, la dignidad y la libertad humanas”; y asimismo: Elsa Benitez y Carlos A. Ghersi “Los médicos, el Estado y los Derechos perso-nalísimos. El derecho de procreación, obligaciones maternales y salud. La orden judicial invasiva con finalidad terapéutica” en “J.A.”, 10/12/97 y en misma publicación nota aprobatoria de Walter Carnota a fallo de este juzgado titulada “El dictamen bio-ético”. Recientemente, fallo de este Juzgado publicado en “La Ley Buenos Aires”, año 7, número 4, págs.417 y ss, con nota aprobatoria de Germán J. Bidart Campos, titulada “Un difÍcil caso de Derecho Constitucional y Bioética”, en sentido coincidente, en “Quirón”, Revista de Medicina y Bioética, volumen 31, nº2, 2000, sentencia de este Juzgado con nota de Eduardo Luis Tinant y titulada “El derecho a la salud y la omisión inconstitucional”, y José María Tau, “Ginecoamparo judicial y esterilización terapéu-tica de paciente psiquiátricamente disminuída”. Recientemente Tribunal Superior de Justicia (T.S.J) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en fecha 26/12/00 y por la Corte Suprema Federal el 11/05/01, esta última publicada en “La Ley”, de fecha 30/01/01 con nota de Adrián Ventura, titulada “Una decisión acertada” y ambas sentencias en “J.A.”, nº6242, del 18/4/01, con nota de Augusto Mario Morello, titulada: “Entre la vida y la muerte”, y del suscripto, bajo el título “La Bioética y el Derecho aunados en mitigar el dolor humano: la anencefalia a la luz de los derechos humanos y la bioética”).--------------------------------------------------

                  Respecto de la admisibilidad y procedencia del am-paro constitucional, como vía adecuada para la protección efectiva de la salud, como valor y derecho fundamental, puede verse, entre otros, fallos recientes: CSJN, in re, “E., R.E.c/OMINT S.A. de Servicios”, en “La Ley”, 19/04/2001, p.11; ídem: in re, “Campo-dónico” en “J.A.”, nº 6239, 28/3/2001, con nota aprobatoria de Eduardo L. Tinant, titulada “¿Inactividad material administrativa o abandono de persona?, ¿o un tertius genus: abandono de de-ber?”; en sentido análogo, del mismo alto Tribunal, in re: “C.de B., A.C. c/Secretarías de Programas de Salud”, con nota de Walter F. Carnota, titulada: “¿Es necesario argumentar al extremo el derecho a la salud?”, en “La Ley”, 4/5/01, pág.2; CN.Civ., Sala D, (Jueces Mercante, Bueres, Martinez Alvarez), con dictamen fa-vorable del Fiscal de Cámaras, Carlos R.Sanz, en “E.D”, 5/4/01, pág.6. Como fundamento del derecho constitucional a la salud, cabe invocar las disposiciones que integran el bloque de constitu-cionalidad, a saber: arts. 41, 42, 75 inc.29 y 23 de la Constitución Nacional, arts. 12, 15, 28, 36 numeral 8, 38, de la Constitución provincial, Declaración Universal de Derechos Humanos, de la O.N.U. de 1948, arts.3 y 8; Pacto Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales, art.12 numeral 1 y numeral 2 ap.d); Convención Americana de Derechos Humanos, art.4 numeral 1, 5to., numeral 1 y 26).----------------------------------------

                  X.- A nivel legislativo, nuestro ordenamiento jurídi-co vigente, en el caso la ley 17.132, (que si bien tiene hoy día sólo

vigencia directa en el ámbito local de la Capital Federal, ha sido invocada por reiterada jurisprudencia como de aplicación subsi-diaria y por la vía de la analogía en los ámbitos jurisprudenciales provinciales), contiene una única disposición referida al tema so-metido a decisión. Se trata del art.19 numeral 4, que luego de in-cluir entre las diversas prohibiciones referidas a intervenciones quirúrgicas, menciona específicamente aquellas “que modifiquen el sexo del paciente”, salvo “que sean efectuadas con posteriori-dad a una autorización judicial”. Admite pues, al menos implíci-tamente la procedencia de un eventual “cambio de sexo”, derivado de una intervención quirúrgica, para la cual se requiere por ende, una previa autorización judicial, sin establecer en concreto crite-rios o pautas a las que debería sujetarse el correspondiente trámite judicial.----------------------------------------------------------------------

                  Tal silencio legislativo no obsta a la procedencia de una actuación jurisdiccional, tendiente a brindar protección a dere-chos, valores y principios constitucionales, vinculados en la situa-ción particular, al derecho a la “identidad personal” en general, y al derecho a la “identidad sexual” en particular, evaluado todo ello desde la “prisma constitucional”, y a partir de todas las normas, valores y principios que integran el denominado “bloque de cons-titucionalidad” (ver: Germán J. Bidart Campos, “Casos de Dere-chos Humanos”, Editorial Ediar, Bs.As., 1997, págs.33 y ss.), de lo que se desprende que la acción de amparo constitucional, aparece como la vía procesal adecuada para la tutela de derechos constitucionales eventualmente afectados. En este contexto, el mentado silencio legislativo no deberá ser óbice para que el Juez o Tribunal cumpla con “el arte de juzgar, realizar la función de dis-cernir justicia en el caso concreto, y actuar como fiador de la efec-tividad de las garantías, su espesor, modalidades, responsabilidad política y participación social como garante no sólo de la justicia sino también de la paz social...”, exigencias que frente a las actua-les transformaciones constitucionales han cobrado “otra altura, un nuevo registro...”. (Augusto Mario Morello, “Perfil del juez al fi-nal de la centuria”, “La Ley”, 9/6/98, pág.1).--------------------------

                  XI.- Tal como ya señalara al dictar sentencia en la causa “M., M.A. s/Acción de Amparo” (publicada en “Bioética y Derechos Humanos. Temas y Casos”, de mi autoría, Editorial Depalma, Bs.As., 1999, parte segunda, capítulo VIII, con nota aprobatoria de Carlos Fernández Sessarego titulada “Una excelen-te sentencia sobre un caso de intersexualidad”) a partir de nuevos aportes provenientes del ámbito de las ciencias de la salud, y de las ciencias humanas en general, se ha avanzado en la profundiza-ción del conocimiento acerca de la compleja problemática vincu-lada con la sexualidad humana, con una nueva visión, superadora de tradicionales perspectivas simplistas y reduccionistas, que por su unilateralidad resultaban insuficientes para dar cuenta de todas las connotaciones vinculadas con temas atinentes a la identidad personal en general y con la identidad sexual en particular (con relación a la necesidad de superar las visiones reduccionistas, ver: Gregorio Peces Barba, “Etica, poder y derecho”, Editorial Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1995, introducción, págs. 11/17).-----------------------------------------------------------------------

                  Tales desarrollos, como no podía ser de otra manera, han incidido en la elaboración de renovadas perspectivas jurídicas con relación a los fenómenos vinculados a la transexualidad, transformaciones que se han visto aceleradas en el derecho com-parado a partir de sentencias de la Corte Europea de Derechos Hu-manos de Estrasburgo, primero en el caso “Rees”, 17/10/86, y más recientemente, con un fuerte impulso a favor del respeto de dere-chos personalísimos, en el caso “B.v/France”, 25/3/92. Ha sido esta última sentencia la que llevó a la Casación Francesa a modi-ficar sustancialmente su tradicional jurisprudencia restrictiva en materia de pedidos de “cambio de sexo” (ver Jan M. Broekman, “Derecho y Antropología”, Ed.Civitas, Madrid, 1993, trad. de Pilar Burgos Checa, cap.III-3 “Transexualidad”; del mismo autor: “Bioética con rasgos jurídicos”, trad. Hans Lindhal, Edit.Dilex, S.L., Madrid, 1998, cap.IX, “El género y la transexualidad”;  Julio César Rivera, “Transexualismo: Europa condena a Francia y la Casación cambia su jurisprudencia”, en E.D. 151-917;  Graciela Medina, “Transexualidad. Evolución Jurisprudencial en la Corte Europea de Derechos del Hombre”, “La Ley”, 22/2/2000; acerca del actual panorama de la bioética en Francia y sus pertinentes proyecciones jurídicas, puede verse: Anne Fagot-Largeault and Paul-Antoine Miguel, “Bioethics in France: 1991-1993,  Introduc-

tion: form ethics to law”, B. Andrew Lustig (Ed.) Bioethics Yearbook, volume 4, 183-210).------------------------------------------

                  XII.- El derecho a la denominada “identidad perso-nal”, respecto el cual el “derecho a la identidad sexual” se encuen-tra en una relación de género a especie, ha significado un “descu-brimiento”, en la constelación siempre creciente de los derechos de la persona o “personalísimos”, que ofrece hoy una visión más rica y profunda que el mero concepto anterior vinculada a la mera “identificación”, por importar, en palabras de Fernández Sessare-go “un concepto más amplio, comprensivo, rico, hondo y raigal” que la mera idea de “identificación” (del autor citado: “Apuntes sobre el derecho a la identidad sexual, en “J.A.”, número especial Bioética, 3/11/99, págs.10/20).-------------------------------------------

                  Esa directa conexión y vínculo inescindible entre el derecho a la identidad personal y a la identidad sexual se mani-fiesta por cuanto existe en la persona humana una evidente pro-yección existencial, puesto que la sexualidad se manifiesta en todas las actividades del ser humano, e identifica a éste socialmen-te, “para que se le reconozca socialmente en todo cuanto ella es, que se respete su verdad personal, es decir que no se alteren o desnaturalicen todos y cada uno de sus atributos y característi-cas de lo que constituye su propio perfil cultural” (Carlos Fernán-dez Sessarego, en “Derecho a la Identidad Personal”, Editorial As-trea, Bs.As., 1992, pág.231 y ss), encuadre que halla sustento en principios y valores que informan el ordenamiento jurídico en su totalidad –y constituyen su columna vertebral-, entre los que ad-quiere particular significación, el principio de libertad personal (Germán J. Bidart Campos, “El derecho a la identidad sexual”, Ed 104-1024), derecho que requiere ciertamente de tutela jurídica y jurisdiccional adecuada, a través de los mecanismos del derecho procesal constitucional de tutela a la persona humana y a sus derechos fundamentales.--------------------------------------------------

                  XIII.- Dentro de los fenómenos directamente vincu-lados con el derecho a la identidad sexual, merece una particular consideración todo lo atinente a la llamada “transexualidad”. Como recuerda Broekman (“Bioética con rasgos jurídicos”, op.cit. cap.IX, “El género y la transexualidad”, pág.156/7), el problema de la transexualidad plantea no sólo diversos aspectos de orden jurídico, sino también otros de índole moral y cultural. En tal sen-tido se advierte que el sufrimiento del transexual, es en buena me-dida causado por la rigidez del derecho en cuanto institución so-cial, y debido además al creciente nivel de juridificación que al-canza hoy día a toda la vida social. En la transexualidad “se pro-duce un desarrollo de la persona mediante el cual se configura una discrepancia entre su identidad cotidiana, y la jurídica. El mundo de la vida, el mundo de los sentimientos, y el mundo social del afectado poseen características que se encuentran y permane-cen en contradicción con lo fijado en la partida de nacimiento... El transexual experimenta una ruptura en su existencia que es causada por la separación entre las realidades jurídica y cotidia-na...”.------------------------------------------------------------------------

                  El momento clave de esa juridificación se produce en  ocasión de la constatación por parte de un tercero –obstetra o quien asiste a la mujer durante el parto- y que se refiere exclusivamente a la percepción de las características de los órga-nos genitales exteriores lo cual, traducido de manera habitualmen-te cuasi-inmediata a la partida de nacimiento “fija” el género del recién nacido como “hombre” o “mujer”, solamente en base a esa mirada exterior. Sin embargo dicha partida de nacimiento, en cuanto documento jurídico jugará un papel de gran importancia en la realidad cotidiana del ser humano, hasta tal punto que en el fu-turo dicha apreciación externa, cuando se hallare en discordancia con el sexo “psicológico o psico-social”, podrá resultar causa de gran sufrimiento para el afectado, y llegar inclusive a afectar su salud en sentido integral, su vida de relación en los distintos ám-bitos sociales, y en última instancia a su propia dignidad como persona.----------------------------------------------------------------------

                  Debemos aquí reconocer que a causa de esa juridifi-cación, que tan gravemente ha afectado el libre desarrollo de la personalidad de un ser humano, hasta el punto tal de haberle con-denado, de hecho a una verdadera muerte civil.-----------------------

                  Tal incompatibilidad entre el sexo determinado en base a características externas, y el sexo psicológico y psicosocial, genera diversos dilemas, a los que el orden jurídico, en la medida de sus posibilidades, debe ofrecer una solución (ver: Matilde Josefina Sutter, “Transexualismo: o dilema entre os dois sexos. A determinaçao do sexo”, en “Cuadernos de Bioética, nº5, Edit.Ad. Hoc, Bs.As., 2000, capítulo IV., págs.71 y ss.). Los problemas vinculados con la transexualidad, que requiere de un abordaje y valoración interdisciplinaria, ponen a su vez de manifiesto el cre-ciente entrelazamiento entre ética, medicina y derecho en las so-ciedades actuales (Van Neste, F.., “Recht en Ethiek ten aanzien van de Genesskunde” –Derecho y Etica con relación a la medici-na, en “Ethischek Perspectieven”, Katholieke Universiteit Leuven, año 3, marzo de 1993; Jan M. Broekman, “Interwinements of Law and Medicine”, Leuven Law Series, Leuven University Press, Lo-vaina, 1996).----------------------------------------------------------------

                  Esta perspectiva de integración entre ética, medicina y derecho, deberá ser, a su vez ampliada a partir de una lectura inter- y transdisciplinaria propia de la Bioética, afianzando al mis-mo tiempo su vez la necesaria y estrecha relación entre esta última con  los   derechos  humanos.  (ver Lori P. Knowles, “The Lingua

Franca of Human Rights and the Rise of a Global Bioethic”, en “Cambridge Quarterly of Health-care Ethics”, Cambridge University Press, volume 10, number 3, summer 2001, págs.253 y ss.). Recordemos aquí –con el maestro Bidart Campos- “que la mejor bisagra de la Bioética es la que la anuda a los derechos humanos” (Germán J. Bidart Campos, prólogo al libro “Bioética y Derechos Humanos. Temas y Casos”, op. cit., pág.XII.).------------

                  Finalmente, resulta necesario efectuar algunas aclara-ciones conceptuales. Hablamos de transexualidad –al presentarse un conflicto entre el sexo biológico que es rechazado, y el psicológico-; de homosexualidad –cuando el individuo no niega su sexo biológico, aunque sienta atracción por personas del mismo sexo-; de travestismo –cuando sin negar su sexo biológico, siente placer y excitación al vestir indumentaria del sexo opuesto- y de hermafroditismo, cuando biológicamente se coloca al individuo entre los dos sexos, compartiendo caracteres externos y/o internos correspondientes a ambos géneros o cuando presentare órganos genitales ambigüos –pseudohermafroditismo-. (Conf.Matilde Jo-sefina Sutter, op.cit). Coincido aquí con Julio César Rivera, en cuanto el nombrado señala que  el transexual “es un sujeto que tie-ne la convicción absoluta de pertenecer al sexo opuesto a aquel que revela la exterioridad de sus órganos genitales” (y que se halla por ende en disonancia con su “sexo legal”). Está  “convencido de ser una mujer apresada en un cuerpo de hombre (o viceversa), y tener por ende los sentimientos, actitudes, actitudes, deseos e intereses del sexo opuesto” (Julio César Rivera, “Transexualismo: Europa condena a Francia y la Casación cambia su jurispru-dencia”, en “E.D.”, 151-915).--------------------------------------------

                  De todo lo expuesto precedentemente, y lo señalado en considerandos anteriores, ha de concluirse que se encuentra fe-hacientemente probado en la causa que el caso sometido aquí a decisión judicial se corresponde a un fenómeno de “transexua-lidad”, y no de homosexualidad, travestismo o hermafroditismo. (Santos Cifuentes, “Derechos Personalísimos”, Segunda Edición, Edit. Astrea, Bs.As.1995, págs.300 y ss.).------------------------------

                  XIV.- Una valoración armónica de los precisos dictá-menes periciales incorporados a la causa (médico-forense a fs. 70 y vta., psiquiátrico, fs.71/73; psicológico, fs.74/76; a su vez coin-cidentes con el informe psicológico privado de fs.28/9, informe social de fs.30/31, y de manera muy particular, del amplio y fun-dado dictamen del Comité de Bioética Ad Hoc de fs.82/93, en concordancia con las demás constancias del proceso, y con la va-loración personal efectuada por el suscripto en ocasión del diálogo espontaneo mantenido durante el desarrollo de la audiencia docu-mentada a fs.78/80, pone claramente de manifiesto que una omi-sión respecto de la intervención quirúrgica femeneizante aquí solicitada, acompañada del cambio de prenombres (sustituir los masculinos J.C., por los femeninos S.A.) y pertinentes rectifi-caciones documentales, importaría una grave afectación a la salud en el sentido integral de la persona amparista.-------------------------

                  La salud así concebida comprende de manera ineludi-ble también la salud psíquica y emocional de la persona accionan-te, vinculado directamente con el concepto de “dignidad de vida”, que, como señalara Gladys J. Mackinson, constituye una temática “específicamente bioética y que se vincula en forma directa con la preexistencia de las condiciones biopsicosociales que la Organiza-ción Mundial de la Salud estima necesarias para la existencia del estado de salud”(véase trabajo titulado “Sobre la dignidad y la ca-lidad en la vida” en J.A., nº 6166, 3/11/99, número especial “Bioé-tica”, págs.41/53).----------------------------------------------------------

                  En sentido coincidente con estas posturas, la Comi-sión que trabajara sobre el tema de la identidad personal, de las XVI Jornadas Nacionales de Derecho Civil, (Buenos Aires, 1997), dentro de las conclusiones allí aprobadas se sostuvo que “la iden-tidad es el resultado de la interrelación de diversos elementos es-táticos que conforman al individuo como unidad físico-biológica y factores dinámicos que comprenden aspectos psicológicos, cultu-rales, sociales, religiosos e históricos, que integran la personalidad

creando un ser idéntico a si mismo, único, irrepetible y distinto a los demás, que se proyecta hacia el exterior como sujeto reco-noscible..., identidad personal que lleva a la necesidad de tutelarla desde lo jurídico mediante el reconocimiento de un derecho subje-tivo que la resguarde en su integridad” (ver “J.A.”, 1997-III-1337. Asimismo puede verse: Adriana M. Wagmaister y Cristina Mourelle de tamborenea, “Derecho a la identidad del transexual”, en “J.A.” nº6166,3/11/99, número especial “Bioética”,págs.69/71) Para una visión bioética del complejo problema de la sexualidad humana puede verse asimismo: Encyclopedia of Bioethics, Warren Thomas Reich, vol.5, New York, 1995, voz, Sex Therapy

and sex research, ethical issues, por Sharon K. Turnbull, p.2352 y ss).---------------------------------------------------------------------------

                  XV.- De no brindarse ahora una respuesta jurisdic-cional satisfactoria, se incurriría además en flagrante omisión in-constitucional. En palabras de Eduardo L. Tinant, podríamos aquí decir que se hallan en cuestión la “salud, la privacidad y el dere-cho a la jurisdicción, soportes de tres derechos constitucionales, y a la vez de los principios bioéticos y de los valores cimeros de la vida, la dignidad y la libertad humanas” (ver trabajo del nombra-do jurista, así intitulado en nota a fallo publicado en “J.A.” nº6151, 21/07/99, pág.26). Una eventual omisión jurisdiccional, tendría como consecuencia disvaliosa obligar a una persona, a continuar viviendo la trágica disociación entre su “identidad ju-rídica” (proveniente de su partida de nacimiento, actualizada re-cientemente, con su DNI. para poder promover este proceso constitucional) y su “identidad cotidiana” (psicosocial) que se ha traducido durante ya largos años en una grave discriminación, que afecta a la dignidad de la persona, su salud en sentido integral, su calidad de vida, el acceso a un trabajo digno –en condiciones legales-, sin dejar de señalar la grave afectación que esta situación ya ha producido, de manera probablemente irremediable en cuanto al derecho a la seguridad social. Esto último por cuanto tal como surge de diversas constancias de la causa, P., debido al fenómeno de su transexualidad, y en razón de no poseer un documento de identidad con prenombres acordes con sus caracteres físicos y psíquicos propios del sexo femenino, se ha visto bajo la constricción de realizar durante años tareas laborales  sin poder registrarse legalmente, efectuar aportes jubilatorios y contar con una protección de su salud, a través de una obra social.--------------           En síntesis, y tal como señalara Fernández Sessarego al comentar un fallo anterior de este Juzgado, la transexualidad y la respuesta jurisdiccional apropiada debe conjugar armoniosa-mente principios, conceptos y valores, tales como la dignidad de la persona humana, la libertad –y el derecho a la autorealización-, el derecho a la identidad personal, el derecho a no ser discrimina-do y el derecho a la salud, todo ello de raigambre constitucional (Fernández Sessarego, op.cit, nota publicada en “J.A.” 23/8/98, págs.26/33, arts.16, 18, 19,  33, 43, 75 inc.12 y 22, 121 de la C.N., 12 inc.1, 20-2, 36 inc.8, y 56 de la Constitución provincial, Preámbulo, y arts.3, 5, 11, 18, 24, 25 y ccdtes. de la Convención Americana de Derechos Humanos, arts.2, 3, 7 y 8 Declaración Universal de Derechos Humanos, art.2 de la Declaración Americana de Derechos Humanos, arts.2, 3, 12-1 inc.d, 20, 23, 24 y 26 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, art. 19 inc.4 ley 17.132 y ley antidiscriminatoria 23.592).----------------

                  Desde la óptica bioética, acceder favorablemente a lo peticionado mediante la acción de amparo, permite en el caso ar-monizar de manera fructífera los principios bioéticos de autono-mía (en el sentido de respeto por las personas), de no-maleficen-cia, (en cuanto que la sentencia de acción de amparo permitirá poner fin a un drama existencial, que implica ciertamente un grave daño a la salud integral de la persona), de beneficencia (ya que permitirá alcanzar el mayor bienestar posible para la persona del paciente-amparista), y en lo que concierne al principio de justicia la medida al tiempo de no afectar al orden público y derechos de terceros, brinda un tratamiento equitativo a la persona afectada a quien se la reconoce como merecedora de “igual consideración y respeto”, sin dejar de meritar que se está en presencia de una per-sona “vulnerable” que a la luz de los principios bioéticos debe gozar de especial protección, que permita superar situaciones de discriminación. Es por otra parte esta “solución bioética” la que mejor se articula, como ya se expresara en considerandos prece-dentes con aquello que es requerido desde la perspectiva de los principios, valores y derechos constitucionales y la normativa per-teneciente al denominado derecho internacional de los derechos humanos.--------------------------------------------------------------------

                  XVI.- Por último se trata aquí de una conducta auto-referente, amparada por el art.19 de la Constitución Nacional, que no afecta al orden público, ni causa perjuicios a terceros. Tengo en cuenta para ello, que se trata de una persona de estado civil solte-ra, sin hijos y que además desde su más temprana infancia ha de-sarrollado una  vida de relación propia del sexo femenino. Por tal razón la sentencia judicial en el supuesto sometido a decisión no hará sino legitimar, desde una perspectiva jurídico-institucional una situación fáctica ya existente desde hace muchísimos años, decisión esta que permitirá, que en el futuro cesen todas las situa-ciones de discriminación ilegítima a las que la persona se ha visto sometida durante el decurso de su vida.--------------------------------

                           Por todo ello, citas constitucionales, legales, ju-risprudenciales, y doctrinarias efectuadas, los antecedentes del caso, el dictamen favorable de la Sra.Agente Fiscal intervi-niente, Dra.Susana KLUKA, de conformidad con lo normado por los artículos, 1, 4, 5 y ccdtes. De la ley 7166 to.decreto 1067/95, (arts.16, 18, 19,  33, 43, 75 inc.12 y 22, 121 de la C.N., 12 inc.1, 20-2, 36 inc.8, y 56 de la Constitución provincial, Preámbulo, y arts.3, 5, 11, 18, 24, 25 y ccdtes. de la Convención Americana de Derechos Humanos, arts.2, 3, 7 y 8 Declaración Universal de Derechos Humanos, art.2 de la Declaración Americana de Derechos Humanos, arts.2, 3, 12-1 inc.d, 20, 23, 24 y 26 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, art. 19 inc.4 ley 17.132 y ley antidiscriminatoria 23.592), definitiva-mente juzgando FALLO: I.-HACIENDO LUGAR A LA PRESENTE ACCION DE AMPARO, interpuesta por J.C.P., con el patrocinio letrado de la Dra. Elda Segovia Sánchez, disponiendo en consecuencia las siguientes medidas:----------------

a) ordenar una anotación marginal en la partida correspondiente al nacimiento de J.C. P., ocurrido en Capital Federal, el día 11 de mayo de 1942, consignando la rectificación de los prenombres dispuestos en la presente sentencia –S.A.P. - en lugar de –J. C. P. -indicando su sexo “femenino”, en lugar del originariamente indicado (masculino).------------------------------------------------------

b) disponer la emisión de un nuevo Documento Nacional de Iden-tidad a nombre de S.A.P., como de sexo femenino, y con las demás circunstancias personales que obran actualmente en el DNI. (expedido a nombre de J.C.P.), como asimismo cédula federal de identidad, y haciendo saber tales circunstancias a la Excma. Cá-mara Nacional Electoral.--------------------------------------------------

c) autorizar la intervención quirúrgica y/o todas las demás inter-venciones médicas que resultaren convenientes conforme a las reglas del arte de curar a los efectos de lograr la adecuación de los órganos genitales exteriores (intervención quirúrgica femenei-zante).-----------------------------------------------------------------------

             Sin costas, atento la complejidad de la cuestión traídas a decisión (art.68 segunda parte del C.P.C.C.to. por remisión del art.49 de la ley 7166 to.decreto 1067/95, y con relación al art.26 de dicha normativa legal).---------------------------  

                  REGISTRESE. NOTIFIQUESE con habilitación.- Firme que sea, archívese.-------------------------------------------------

                  

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                      J.Cr.y Corr.de Trans.nº1.-

                                                    Causa nº 7/60.193.-

 

En igual fecha se libra cédula a la Dra.Segovia.-Conste.-

 

En igual fecha se libran oficios al Registro Nacional del Estado Civil de las Personas (calle 1 esquina 60, La Plata), a la Policía Federal y a la Excma. Cámara Electoral de la Nación, y al HIGA.-

 

En  /  /  se notifica a la U.F.de J.y T.-Conste.-

 

 

En  /   /   comparece por Secretaría la amparista S. A. P., quien previa lectura que hace por sí de la misma se notifica de su contenido, haciéndole entrega de una copia certificada, firmando al pié, de conformidad para constancia, por ante mí de lo que doy fe.-Conste.-

 

 

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