EL COMIENZO DE LA VIDA HUMANA PERSONAL

 

Roberto Nicholson *

 

Resumen

 

Se analizan todas las publicaciones sobre la Animación de la vida humana personal desde Hipócrates hasta nuestros días. Dedica algunas reflexiones de la teología católica, y remarca los conceptos de Monseñor Victor Heylen, que indica que la influencia de la Biología había producido un gran retraso en la Teología desde que Galeno describió en el siglo II la anatomía humana basado en la del cerdo, de tal modo que cuando Andrea Vesalio en 1538 describió la humana fundamentada en disección de cadáveres fue quemado en la hoguera por la Inquisición. La Iglesia Moderna aún no pidió perdón por esos actos salvajes.

Basado en Bernard Haering, teólogo alemán que trabajó en Estados Unidos, propone que la persona humana se defina después de la individuación, es decir, después de la mórula y la blástula cuando el cigoto no se puede sumar o dividir, y llegando al estado de gástrula se implanta en el endometrio y así comienza el estatuto del embrión, siguiendo al del cigoto. Por eso rechaza la tesis del genetista Dr. Lejeune que indica que la introducción del espermatozoide dentro del óvulo, marca el comienzo de la persona humana, con la iniciación de un código genético único e irrepetible.

Nuevamente, la Biología invade la Teología. Por eso, apoyamos la definición del Concilio Vaticano II, que indica que la Teología es una ciencia dinámica sujeta a investigación permanente. En cuanto a la evolución del embrión desde la implantación, el autor se basa en investigaciones personales realizadas en el Instituto Carnegie, de Baltimore, en 1950 y después en investigaciones con la fertilización in vitro.

 

Summary

 

The author analyses all available publications on Animation of personal human life from Hippocrates to date. He dedicates some reflections to catholic theology and points out Monsignor Victor Heylen´s concepts, which indicate that the influence of Biology has produced a delay in Theology since the 2nd. Century when Galeno described the human anatomy based on that of the pig. So much so, that when Andrea Vesalio described in 1538 the human anatomy based on body dissection the Inquisition burned him alive. Modern Church has not asked forgiveness for those wild acts.

Based on Bernard Haering, the German theologist who worked in the U.S., he proposes that the human person be defined after individualization, that is to say, after the morule and the blastule when the zygote cannot add or divide itself and reaching the state of gastrule, implants itself in the endometriant starting the embryo state, following the zygote. This is why he rejects the thesis of geneticist Dr. Lejeune who indicates that introduction of sperm into the ovule, marks the start of the human person with the initiation of a unique genetic code.Once again, Biology invades Theology. That is why, we support the definition of the Second Vatican Council which indicates that Theology is a dynamic science subject to permanent research. Regarding the evolution of the embryo since implant, the author bases its theories in personal research made at the Carnegie Institute in Baltimore in 1950, and afterwards, with the research of in vitro fertilization.

 

·         Director de Ginecología y Reproducción. Ex miembro de la Comisión de Etica de FIGO. Miembro del  Advisory Panel on Reproductive Medicine de FIGO.  Ex Profesor Titular de Ginecología, U.B.A.                  

 

 

Ya en el mundo greco-romano comienzan a plantearse las diversas concepciones de la constitución del nuevo ser. En el Corpus Hipocraticum se afirma que la formación de éste se produce por la fusión del semen masculino con el semen femenino, identificado por las secreciones vaginales (cit.por.(1)). A Hipócrates lo acompañan los epicúreos.

El segundo en la historia parece ser Aristóteles (2). Que plantea junto a los estoicos, y después con Galeno, la teoría hilemórfica, según la cual, después de la fecundación comienza la formación del alma vegetativa, luego el alma sensitiva (animal) y finalmente el alma espiritual (noetiké). Es decir, que la animación se definió como retardada.

En el mundo judío ya se plantea en Exodo (21, 22-23)  la condena del aborto. En la traducción griega de los LXX (Alejandría, siglo III), se específica que si se trata del aborto de un embrión no formado, corresponde una multa, pero si el feto ya está formado se condena con la muerte; asimismo cuando se produce la muerte de una mujer embarazada.

Podemos saltar a la segunda mitad de la era cristiana. Santo Tomás de Aquino (1225-1274) afirma que el alma presupone un desarrollo orgánico del cuerpo. El concluye que el varón lo alcanza a los 40 días, en tanto que la mujer recién es animada a los 90 días.

El primero en sostener la animación inmediata fue Tomás Fyens en 1620; supone que 3 días después de la fecundación, el alma racional asume el papel de organizar el cuerpo del embrión (1).

Pedro Gorsendi (1592-1655) marca que la animación aparecería el día 7º , apenas ha tenido lugar, según él, la mezcla del semen en el útero.

El Concilio de Trento (1545-1563) establece que es aborto cuando se trata de un feto animado, y Sisto V condena en 1588 con la excomunión aún antes  del feto animado.

El antiguo Código de Derecho Canónico determina en el Canon 984 que es aborto de un feto humano después que se ha establecido la existencia de un embarazo.

Ya en el siglo pasado, la Encíclica Casti Connubii de Pio XI, en 1930, indica  que es aborto si se actúa cuando la prole "aún está encerrada en el seno materno" (3). En 1967 vino a Argentina invitado por mí como profesor titular de Ginecología de la Universidad del Salvador, para colaborar en un curso sobre "Problemas del Matrimonio y su relación con la Moral y el Derecho", monseñor Victor Heylen, vice-rector de la Universidad de Lovaine, que había sido secretario de la Comisión de Matrimonio y Familia del Concilio Vaticano II. En su conferencia inaugural (4) nos dijo que la Iglesia Católica había sufrido un gran retraso en la Teología, por la presión ejercida por la Biología. Por ejemplo, Galeno (134-200 d.C) había enseñado la anatomía del cerdo, porque estaba prohibido disecar cuerpos humanos. Cuando Andrea Vesalio publicó De humanis corporis fabrica en 1538, fue quemado en la hoguera por la "Santa" Inquisición. Pero allí empezó el conocimiento del cuerpo humano. Nos explicó Victor Heylen que la Teología debe ser una ciencia independiente, que podrá tomar la explicación de los hechos según la Biología y otras ciencias, pero que sus palabras son rectoras sobre las demás.

Entonces, J.J. Diamond (5) sostuvo en 1975 que no puede  hablarse de concepción hasta después de lograda la implantación y la individualización. La individualización se produce después de la implantación, es decir, cuando el cigoto no puede dividirse, dando lugar a un gemelo univitelino, o si se produce la sumación de los cigotos  resultaría en un mosaicismo. Esto sería entre ocho y diez días después del acto sexual o de la unión artificial de las gametas en la fertilización in vitro  espontánea o por ICSI.

Personalmente, he podido estudiar hace 50 años la colección de los  huevos humanos más jóvenes, en el Instituto Carnegie de Baltimore, gracias a la  gentileza de su director, el Profesor Corner (7). Ahí he podido ver un cigoto de 2 células, obtenido por Hertig y Rock (8) libre en la trompa. Los mismos autores observaron un huevo humano de 60 células, en el estadio de blástula, libre en la cavidad uterina (9). Finalmente, también obtienen en 1941 Hertig y Rock (10) el  huevo implantado más jóven que se conoce; tiene el número 8020 de la colección Carnegie, obtenido por histerectomía vaginal el día 24º de un  ciclo de 28 a 32 días, con un coito único  ocho días antes de la operación.

Afirma Haering (6) que "cierto número de moralistas están casi o plenamente convencidos de que en la primera fase entre la fecundación y la implantación no se da todavía una persona humana". Sin embargo, acentuaría que aún así nos enfrentamos con vida humana que merece gran respeto.

Según Haering en sus varios escritos que comienzan en 1951, como podemos ver en Gafo (1) (13), "sin individuación no hay persona, no hay personalización, esto es, no ha surgido todavía una persona humana" (12). "Por eso, afirma, que hay cuatro momentos decisivos en el desarrollo de la nueva vida que tienen relación con el comienzo de la  vida humana, en cuanto humana: a) el principio del genotipo, b) el momento de posible  segmentación en el caso de mellizos idénticos ,c) el tiempo de la implantación y d) el  desarrollo de la corteza cerebral propiamente humana" Es decir, que en la fertilización in vitro "no sería ontogénesis de un ser humano, sino meramente una producción de materia protoplasmática". Piensa que al menos antes del día 25 al 40 desde la  fecundación, el embrión no puede ser considerado todavía como una persona humana,  aunque esta afirmación no proporciona en absoluto suficiente fundamento para  privar al embrión del derecho básico a la vida (12).

A todo ello añade Gafo (1) "su propuesta que se reconozca una diferencia cualitativa entre los métodos  anticonceptivos antianidatorios a los otros anticonceptivos hormonales. Unos bloquean  la fertilización y aquellos medios que interrumpen el desarrollo de la vida entre  la fertilización y la implantación, y también insiste en que se conceda todavía una diferencia cualitativa mayor entre los medios que causan una pérdida de mórulas y el aborto de un embrión y en individualización irreversible" (1).

En una línea de pensamiento parecida está Shannon (15), que afirma que "no hay base razonable para argüir que el "pre-embrión" es moralmente equivalente a una persona, o es una persona como base para prohibir el aborto. Esto es, no hay un soporte biológico para la posición que el huevo fecundado es desde el comienzo del proceso de fertilización un individuo distinto  que no necesite ayuda externa para desarrollar una persona".

También sostiene Junker - Kenny (16) lo mismo, al decir que "el embrión no es persona por derecho propio. Ser persona en sentido moral y ser humano en sentido biológico son dos factores independientes que coinciden sólo parcialmente;" según ella, hay otras objeciones planteadas contra la pretensión de hablar de personalidad ya en una etapa tan temprana: limitaciones del potencial del embrión en ese momento que delatan la necesidad de un ecosistema  de soporte (seno materno), el hecho que uno pasa de lo que se desarrolla a partir del cigoto será la planta y la posibilidad de que se formen gemelos como un dato en contra de la individuación."

Reich (17) no toma posición sobre el tema. Sobre el cigoto expresa "unos piensan que son personas humanas, otros que son tejidos sin status ni derechos especiales".

Esta distinción es fundamental desde el punto de vista moral. Estas células constituyen vida humana, pero todavía no constituyen una vida humana personal.

El español Lain Entralgo (11) afirmó que "el embrión humano no es realmente un hombre". No lo es en acto (no posee propiedad específicamente humana), ni lo es en potencia (poder ser algo o dejar de ser), es hombre en "potencia condicionada". Y el teólogo moralista Zubiri (12) uno de los más importantes de España, dijo que "estar potencialmente en acto, no es potencia, sino posibilidad".

En la década del 80, el genetista Lejeune propuso que desde la singamia el cigoto tiene una combinación cromosómica única e irrepetible por lo que, justificadamente, debe ser considerado el comienzo  de la vida humana personal. Ese concepto fue aplaudido por su Santidad Juan Pablo II,  que la hizo suya, y designó a Lejeune presidente de la Academia Pontificia.

Esta  conclusión produjo un claro efecto en la Convención de Costa Rica, a la cual adhirió de manera inconsulta nuestro país, por lo cual es Ley de la Nación. Tal vez, primó esta vez el hecho de que rapidamente S.S. el Papa Juan Pablo II afirmara inmediatamente esta tesis, pasando por encima la duda que planteara su antecesor, S.S. Paulo VI y el documento Donum Vitae del Cardenal Ratzinger de 1987, que contó con su asentimiento y que plantearon dudas en el comienzo de la vida personal. Creo que hubo un apresuramiento según la visión de Monseñor Heylen, por la que otra vez en la historia de la Iglesia las novedades biológicas presionan sobre  la Teología sin un argumento suficiente.

En cuanto a la placentación , con la formación de la blástula, comienza la especialización de las células. Unas forman  el embrioblasto, lo que luego será el embrión, y otras forman el trofoblasto, que luego será la placenta. Entre ambas,  parecería que la membrana  pelúcida actuaría como membrana dializadora, permitiendo la acumulación del líquido en el  interior del huevo, o la producción de líquidos se produciría por la formación del mismo por la actividad celular y la degeneración de las células centrales de la mórula, formando la cavidad coriónica.                  .

La placentación es del tipo hemocorial. Ya el día noveno comienza la diferenciación del trofoblasto primitivo, que es parecido al sinciciotrofoblasto, aunque comienza a aparecer el citotrofoblasto. En el huevo Miller (día 11º), el plasmoditrofoblasto comienza a mostrar cierta capacidad             angioclástica, aunque después en la especialización progresiva, el citotrofoblasto se transforma en plasmodio; al citotrofoblasto le corresponde la función histolítica y angioclástica, en tanto el plasmodio tiene acción anticoagulante. Las vellosidades comienzan a formarse a las 12 1/2 días (huevo Carnegie 7700) que aparecen más desarrolladas en los huevos de 13 días (Peters y Linzenmeier). La conección con la circulación materna se produce en el huevo de 11 días (Miller), más marcada en el huevo Yale de 14 días (7).

En la mona, la placentación es totalmente diferente, ya que es superficial y no actúa en profundidad, ees decir que carece de la actividad histolítica de la placenta humana.

Con esto puede verse el carácter evolutivo de la formación y la maduración del huevo, especialmente desde la implantación. Por eso nosotros llamamos cigoto al huevo no implantado, y recién embrión desde la implantación. Así fue que, Howard Jones llamaba pre-embrión al huevo no   implantado, antes de la transferencia en la fertilización in vitro.

Mi posición personal es la de un ginecólogo con conocimientos de la Biología desde 1950, y afirmados con la experiencia de 16 años  de práctica de la fertilización in vitro. He debido corregir a algún profesor titular de Obstetricia,  que repetía la versión de Juan Pablo II, tomando sus afirmaciones como dogmas de fe,  cuando confesó que nunca había visto un óvulo ni un cigoto en segmentación; esto sucedió en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados de la Nación.

Creemos que se alcanza la personalización de la vida humana desde un proceso que se inicia con la fecundación del óvulo por el espermatozoide,  la formación de un cigoto que se segmenta rápidamente, el quinto día se establece  la blástula en donde las células se dividen adaptándose a su función: unas formarán el embrioblasto, del que resultará el embrión, y las otras el trofoblasto, que rodean la cavidad celómica, pero todavía  poseen la posibilidad de dividirse y formar 2 células iguales (gemelos monocigóticos) y aún sumar 2 células en una, que pueden resultar en un mosaico. Luego viene la implantación, al 8º día desde la fecundación (embrión 8020 de la colección Carnegie): este momento puede darse ya como el comienzo de la personalización. Esta podría ser suficiente. O como quería Haering, el día 40º que se ha completado el desarrollo del sistema nervioso central. El era teólogo, yo no; yo simplemente afirmo sobre la base de mi experiencia, que no es la teología, aunque soy un estudioso del tema.

Finalmente, la posibilidad de emplear la píldora del día después. Sobre este tema, hay muy pocos escritos. Tengo en mis manos una publicación del sacerdote jesuita, Tony Nifsud (18), originario de Malta que trabaja en Chile. Plantea los hechos médicos de esta manera: los posibles efectos de su efectividad se basan en: 1) el efecto anovulatorio (previniendo o postergando la ovulación ) 2), el efecto barrera que altera el moco cervical y dificulta el ascenso del espermatozoide y la motilidad             del óvulo por la trompa, 3) el efecto antiimplantatorio que al modificar la maduración del endometrio dificulta la anidación del óvulo en estadio de blastocisto, (8 día después). Yo agregaría que la alta dosis de progestógeno (0,75 mg. de levonorgestrel) impediría que actuara la enzima endometrial que evita el desdoblamiento de la gliceril-fosforilcolina, pues el fosfoglicerol es indispensable para el ascenso espermático dentro de la cavidad uterina. Todo depende del momento del ciclo y que la dosis sea adecuada para saber como actúa en cada caso.

El problema ético se plantea alrededor de dos preguntas: 1) esta píldora es  anticonceptiva o abortiva? 2) cuándo comienza la vida humana personal? La respuesta a la primer pregunta es si la intervención humana se basa en el impedimento del encuentro del óvulo y el espermatozoide; de las cuatro posibilidades que hemos planteado líneas arriba, solamente se daría en la tercera situación. La segunda, depende del criterio que se tenga: si la animación es inmediata, es decir desde la fecundación, es abortiva; si la respuesta se da por la animación mediata, como que sea un proceso progresivo que termina ya sea en la implantación del huevo (donde ya se ha producido la individuación) o más allá, en el desarrollo del sistema nervioso central, no sería abortivo.

Por supuesto que no hay dudas sobre la condición humana del cigoto, sino que tenga el estatuto           de ser persona.

Algunos se preguntan, y sino fuera persona, que sería? Los conocimientos que hemos adquirido con el empleo de la fertilización in vitro nos indican: 1) cuando se ve el óvulo a las 20 horas de la inseminación, uno puede ver el huevo en el estadio de 2 pronúcleos, es decir que ha penetrado el zoide, hay fertilización, 2) si lo vemos al día siguiente puede haber comenzado la segmentación del cigoto, y tener 2 - 3 - 4 células; si no las tiene, el proceso se ha frenado en el comienzo de la segmentación; 3) al día 3º desde la fecundación, el cigoto debe tener entre 4 y 8 celulas, y ya se lo puede clasificar (como el día anterior) según las células que tenga sean integras o fraccionadas                                                    y el aspecto de las mismas, de donde se puede prejuzgar el pronóstico. Si no se congelan, se puede continuar y ver que el día 5º ó 6º ya está en el estadio de blastocisto.

En adelante puede desarrollarse de una manera ordenada o no. Pueden lograr la implantación y seguir su curso normal, y hasta dar una BhCG positiva. Ocurre  en algunos casos que la BhCG            no asciende adecuadamente, o desciende, con lo que diremos que se trata de aborto bioquímico; o seguir adelante y ser un huevo anembrionado, es decir, que en la fase de blastocisto no se formó el embrioblasto y se desarrolló sólo el trofoblasto de implantación. Puede darse también el aborto por diversas alteraciones genéticas desde el blastocisto, o la implantación aún durante el segundo mes de gestación. Finalmente, puede terminar siendo una mola hidatiforme o un corioncarcinoma. Aproximadamente la mitad de los embarazos termina con una sonrisa.

Cuándo es persona humana? Cuando se inicia la vida humana personal? Deben opinar los teólogos y los filósofos. Los médicos y biólogos presentamos los hechos para colaborar en la reflexión.

 

BIBLIOGRAFIA

 

1.       GAFO J.: El aborto y el comienzo de la vida humana. Sal Terrae, Santander, 1979.

2.       ARISTOTELES: De animalium generatione (Cit. por 1.)

3.       PIO XI: Casti Connubii. En: Colección de Encíclicas y Cartas Pontificias. Acción Católica Española, Ed. Poblet, Buenos Aires, 1944. 691-740 y pag. 713 (No.39).

4.       HEYLEN, N: La liberación de la moral conyugal del dogmatismo biológico-moral en el Concilio Vaticano II. En: Nicholson, R. Soluciones legales y éticas de los problemas del matrimonio. Ed. Paidos, Buenos Aires, 1971.

5.       DIAMOND, J.J.: Abortion, animation and biological  hominization. Theological Studies, 1975: 36, pag. 312 (Cit. por 5).

6.       HAERING, B: Etica de la manipulación. Ed. Herder, Barcelona, trad. española del inglés, 1978.

7.       NICHOLSON, R.: La anidación del huevo humano. Estudios de los ejemplares más jóvenes. Obst. Y Gin. Lat. Amer., 1955, 13, 465-486.

8.       HERTIG, A.T. y ROCK, J.: Trans.of the Internat. and 4th. Ann. Congress Obst. and Gynec., 1951: 8-15.

9.       HERTIG, A.T. y ROCK, J.: Ann. J. Obst. and Gynec. 1949: 58, 968 - 988.

10.   ROCK, J. y HERTIG, A.T.: Ann. J. Obst. and Gynec., 1942: 44, 973.

11.   LAIN ENTRALGO, P: Cuerpo y alma. Ed. Espasa Calpe., Madrid, 1991.

12.   ZUBIRI; (Cit. por 11)

13.   HAERING, B.: De tempore animationis foetoe humani. Angelicum, 1951:28,1829 (Cit. por 1)

14.   HAERING, B.: Moral y Medicina. Etica médica y sus problemas actuales. Ed. PS, Madrid,     ed. Española, 1977.

15.   SHANNON, T.A.: Bioethics. Paulist Press, New Jersey, 1993.

16.   JUNKER - KENNY, M.: El estatuto moral del embrión. Concilium, Edit. Verbo divino, Navarra, España, 1998.

17.   REICH, W.: Encyclopedia of Bioethics. Thomas ed., Nueva York, 4ª. Ed., 1995.

18.   NIFSUD, T.: La píldora del día después. Informe ETHOS No. 14. Universidad Alberto Hurtado. Santiago de Chile.                                                                            

 

                  adnlinea.gif (9163 bytes)